El 5 de marzo de 2025, Alexander Thompson, de 35 años y residente de Brentwood, Tennessee, fue arrestado por agentes federales tras ser acusado de realizar amenazas interestatales para bombardear el edificio federal Fred D. Thompson y la Corte Federal en Nashville.
Las autoridades recibieron una notificación el 2 de marzo de 2025 de una representante de la cadena Tucker Carlson Network (TCN), quien informó sobre un correo electrónico en el que el remitente declaraba su intención de lanzar un ataque con bombas incendiarias contra el edificio federal en Nashville en un plazo de una a dos semanas. En el mensaje, también mencionaba sentirse víctima de ataques, acoso y tortura por parte de criminales y afirmaba que el gobierno estadounidense ya no era legítimo.
Tras recibir esta información, detectives de la División de Investigación Especializada del Departamento de Policía Metropolitana de Nashville (MNPD) identificaron a Thompson como el autor de las amenazas. El 3 de marzo de 2025, fue detenido en su lugar de trabajo en Goodlettsville.
Durante el arresto, Thompson admitió ser responsable de los mensajes amenazantes y confirmó su intención de llevar a cabo el ataque. Posteriormente, fue acusado formalmente de realizar amenazas en el comercio interestatal y de amenazar con dañar o destruir un edificio o propiedad mediante fuego o explosivos. Estas acusaciones reflejan la gravedad del caso y la rápida respuesta de las autoridades para garantizar la seguridad pública.
El edificio federal Fred D. Thompson y la Corte Federal en Nashville son instalaciones clave en el sistema judicial de Tennessee. Las amenazas contra estas infraestructuras son tomadas con extrema seriedad por las autoridades, ya que representan un riesgo significativo para la seguridad pública y la integridad del sistema judicial.
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Este incidente resalta la importancia de la colaboración entre agencias federales y locales para identificar y neutralizar amenazas potenciales. La cooperación efectiva entre el MNPD y las autoridades federales permitió una respuesta rápida y coordinada, garantizando la seguridad de la comunidad y la protección de las instituciones públicas.
Las amenazas de violencia, especialmente aquellas dirigidas a instalaciones gubernamentales, son delitos graves que conllevan severas consecuencias legales. Las autoridades enfatizan que cualquier individuo que realice tales amenazas será investigado y procesado con todo el rigor de la ley.
La detención de Thompson subraya el compromiso de las fuerzas del orden de proteger a la comunidad y mantener la seguridad de las instituciones públicas. Las autoridades continúan instando al público a reportar cualquier actividad sospechosa o amenazas para garantizar una respuesta oportuna y efectiva.
Este caso también pone de manifiesto la creciente preocupación por las amenazas internas y la necesidad de vigilancia constante para prevenir actos de violencia doméstica. Las agencias de seguridad continúan trabajando diligentemente para identificar y mitigar amenazas antes de que puedan materializarse, asegurando así la seguridad y el bienestar de la comunidad en general.