La legalización del cáñamo en Texas, aprobada en 2019, podría llegar a su fin. El Senado estatal discutirá este lunes el Proyecto de Ley Senatorial 3, impulsado por el vicegobernador Dan Patrick, que busca prohibir la venta y distribución de productos derivados del cáñamo en todo el estado.
Josh Blank, director de investigación del Proyecto de Política de Texas, señaló que es altamente probable que alguna versión de esta propuesta sea aprobada. “Es una prioridad del vicegobernador y tiene un número de proyecto de ley muy alto, lo que indica su importancia dentro de la agenda legislativa”, explicó.
La iniciativa ha generado polémica entre empresarios y consumidores del sector del cáñamo. Cynthia Cabrera, miembro fundadora del Consejo Empresarial del Cáñamo de Texas, expresó su preocupación por las consecuencias económicas y sociales de la posible prohibición.
“¿Por qué se le quitaría la libertad de elección a los adultos que consienten? Esa es la pregunta”, cuestionó Cabrera, resaltando el impacto que la medida tendría en un sector que mueve 8.000 millones de dólares y emplea a unas 50.000 personas en el estado.
Además, advirtió que prohibir el cáñamo podría costarle a Texas cientos de millones de dólares en ingresos fiscales y afectar a numerosas pequeñas empresas. “Muchas tiendas familiares han invertido todos sus ahorros en este negocio y ahora la Legislatura parece estar ignorando esa realidad”, agregó.
La industria del cáñamo ha florecido en Texas, pero su crecimiento ha generado un debate dentro del propio Partido Republicano. Blank explicó que la proliferación de tiendas que venden productos de cáñamo y derivados de la marihuana ha provocado que algunos legisladores republicanos presionen por regulaciones más estrictas.
“Estamos viendo a más republicanos que quieren endurecer las leyes debido a la expansión de este mercado alternativo”, afirmó Blank.
El Senado de Texas iniciará el debate sobre el Proyecto de Ley Senatorial 3 este lunes, seguido por la discusión del Proyecto de Ley Senatorial 1505, que aborda la regulación de la marihuana medicinal con bajos niveles de THC. Se espera que el debate continúe generando reacciones tanto en la industria como entre los consumidores, quienes observan con preocupación el futuro del mercado del cáñamo en Texas.