Las autoridades federales y locales de Estados Unidos realizaron una serie de operativos masivos en Florida y Colorado en el marco de la nueva ofensiva migratoria impulsada por el presidente Donald Trump. Estas acciones resultaron en la detención de casi 900 personas, marcando uno de los esfuerzos de aplicación de leyes de inmigración más grandes en los últimos meses.
En Florida, la denominada “Operación Maremoto” se llevó a cabo durante cuatro días consecutivos, culminando en el arresto de cerca de 800 inmigrantes indocumentados. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y las fuerzas de seguridad estatales enfocaron su objetivo en personas con antecedentes penales graves, incluyendo miembros de pandillas violentas.
Entre los detenidos se encuentran un presunto miembro de la pandilla MS-13, un ciudadano ruso buscado por actividades delictivas y un hondureño vinculado a la pandilla Calle 18, sospechoso de tener conexiones con grupos terroristas internacionales. Estas detenciones fueron calificadas como “cruciales para la seguridad pública” por las autoridades participantes.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, elogió el operativo a través de sus redes sociales, afirmando que “la Operación Maremoto es un ejemplo de la cooperación efectiva entre Florida y el Departamento de Seguridad Nacional para fortalecer la aplicación de la ley migratoria”.
También te puede interesar: Muere Virginia Giuffre a los 41 años
Paralelamente, en Colorado Springs, Colorado, otra operación multiagencial liderada por la Administración de Control de Drogas (DEA) desmanteló un club nocturno clandestino donde se descubrió tráfico de drogas, prostitución y otros crímenes violentos. Más de 300 oficiales de diversas agencias federales y locales participaron en el allanamiento, que resultó en la detención de más de 100 personas, incluidos inmigrantes indocumentados y algunos miembros activos de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Durante el operativo, las autoridades incautaron armas de fuego, cocaína rosa y otras sustancias ilegales. Según los informes, esta operación también forma parte del plan de la administración Trump para intensificar la lucha contra el crimen y reforzar las leyes migratorias en todo el país.
Todd Lyons, director de ICE, declaró: “Este es uno de los primeros despliegues a gran escala que hemos realizado. Estamos aplicando un enfoque de ‘todo el gobierno’, colaborando con jurisdicciones que apoyan a ICE para proteger nuestras comunidades y eliminar amenazas a la seguridad pública”.
La Operación Maremoto continúa activa en Florida, mientras que en Colorado se siguen procesando a los detenidos. Funcionarios del gobierno federal aseguraron que este tipo de acciones se mantendrán como prioridad en los próximos meses, en línea con las políticas migratorias actuales de la administración.