La tranquilidad de un vecindario del sur de Austin se vio interrumpida esta semana cuando las autoridades descubrieron una gran cantidad de explosivos caseros en una vivienda particular. El hallazgo culminó en una operación de evacuación y una detonación controlada que destruyó por completo la casa. El responsable, Steven Aldrich, de 66 años, fue arrestado el miércoles por posesión de materiales explosivos, según confirmó la jefa de policía de Austin, Lisa Davis.
La investigación se inició el martes, cuando la hermana de Aldrich se puso en contacto con las autoridades preocupada por la presencia de materiales peligrosos dentro de la residencia. Esta alerta permitió al Departamento de Policía de Austin obtener una orden de registro, lo que derivó en el hallazgo de una gran cantidad de artefactos explosivos de fabricación casera, así como precursores químicos para su elaboración.
“Eran productos químicos caseros que él fabricaba”, explicó Davis en conferencia de prensa. “No podemos confirmar cuál era su objetivo, pero era absolutamente suficiente para destruir una vivienda entera”.
Expertos del escuadrón antibombas del APD, en conjunto con químicos del FBI y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), evaluaron los materiales durante más de 24 horas. Determinaron que eran demasiado inestables para ser trasladados sin riesgo. Ante esa conclusión, se procedió con la evacuación del vecindario y se realizó una detonación controlada a las 5:00 p. m. del miércoles.
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La explosión destruyó por completo la vivienda de Aldrich y causó daños menores a una casa vecina. No se reportaron heridos durante el operativo, pero los residentes evacuados vivieron momentos de tensión. “Fue aterrador ver tantos vehículos policiales y no saber qué estaba pasando exactamente. Luego nos dijeron que eran explosivos y que evacuáramos de inmediato”, comentó una vecina que prefirió mantenerse en el anonimato.
Steven Aldrich había sido liberado bajo palabra hacía apenas seis semanas, tras cumplir dos años de una condena de seis por posesión de armas prohibidas en el condado de Williamson. Su libertad condicional estaba próxima a expirar, según confirmaron fuentes oficiales. “Nuestro equipo SWAT y el escuadrón de explosivos ya lo conocían por incidentes previos relacionados con fabricación de bombas”, señaló Davis.
Actualmente, Aldrich permanece detenido en la cárcel del condado de Travis, bajo una fianza de $100,000. Los cargos formales incluyen posesión de componentes explosivos, aunque las autoridades no descartan que se agreguen otros delitos conforme avance la investigación.
El caso ha generado preocupación entre los residentes locales y ha reabierto el debate sobre la supervisión de personas con antecedentes por delitos relacionados con explosivos. Las autoridades reiteraron su compromiso de garantizar la seguridad de la comunidad y pidieron a los ciudadanos reportar cualquier actividad sospechosa.
“La intervención oportuna de la familia y la cooperación entre agencias evitaron una tragedia mayor”, concluyó la jefa Davis. “Este es un ejemplo claro de cómo una llamada puede marcar la diferencia”.


































