Una mujer identificada como Latrance Battle, de 52 años, fue arrestada tras fingir ser una agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para secuestrar a la esposa de su exnovio. El caso, ocurrido en el condado de Bay, Florida, ha causado preocupación en la comunidad migrante, ya que la víctima fue manipulada a través del miedo relacionado con su estatus migratorio.
Se presentó en el lugar de trabajo de la víctima, un hotel ubicado en el área de Florida Panhandle, portando una camiseta con las siglas “ICE” y una supuesta credencial de una oficina del sheriff. La mujer simuló un operativo oficial, afirmando que la víctima debía acompañarla debido a problemas migratorios.
La víctima, temerosa por su proceso legal de residencia en el país, accedió sin resistencia. Según su testimonio, Battle desabrochó su chaqueta para mostrar la camiseta falsa y usó lenguaje intimidante que la convenció de que se trataba de un arresto auténtico. En el trayecto, Battle desvió la ruta esperada y comenzó a lanzar amenazas veladas relacionadas con su esposo, insinuando represalias personales.
Durante el supuesto traslado, la mujer intentó contactar a su esposo y abogado, pero Battle le arrebató el teléfono. En vez de dirigirse a una estación policial, fue llevada a un complejo de apartamentos. Fue allí donde la víctima se dio cuenta de que estaba siendo secuestrada y logró escapar al ver una oportunidad.
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Buscando ayuda desesperadamente, tocó la ventana de un vecino, quien le permitió esconderse detrás de su vehículo mientras realizaba una llamada de emergencia. El vecino confirmó haber enfrentado directamente a Battle, quien intentó justificar la situación alegando que la mujer “sabía lo que había hecho”.
Cuando las autoridades llegaron, gracias a la descripción proporcionada por la víctima y a la identificación de su esposo, el caso tomó un giro clave. El hombre reconoció a Battle como su exnovia, una persona con la que había tenido conflictos anteriores y por quien incluso había solicitado una orden de alejamiento dos años atrás, tras un episodio violento.
Latrance Battle fue finalmente localizada y arrestada. Enfrenta múltiples cargos: secuestro, robo por arrebato, usurpación de funciones públicas y violación de libertad condicional, todos considerados delitos graves bajo la legislación de Florida.
La policía local advirtió que casos como este representan un riesgo significativo para personas migrantes en situación vulnerable, ya que el uso fraudulento de símbolos oficiales genera confusión y temor, facilitando delitos como el secuestro, el abuso y la extorsión.
Las investigaciones siguen en curso mientras la comunidad exige mayor protección ante posibles suplantaciones de autoridad, especialmente en contextos de alta sensibilidad como el migratorio.


































