General Motors (GM) ha anunciado el retiro voluntario de 877.000 camionetas y SUV en Estados Unidos, luego de que se identificara un posible defecto en los motores V-8 de 6.2 litros instalados en modelos fabricados entre 2021 y 2024. La medida se da tras una investigación iniciada por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), la cual recibió 39 reportes de fallas en el motor por parte de usuarios.
La falla reportada podría causar pérdida de potencia o incluso la avería total del motor, lo que representa un riesgo para la seguridad vial. Ante ello, GM ha emitido una orden de suspensión de ventas para todos los vehículos afectados que aún se encuentren en inventarios de concesionarios.
Modelos incluidos en el retiro:
- Cadillac Escalade / Escalade ESV (2021–2024)
- Chevrolet Silverado 1500 (2021–2024)
- Chevrolet Suburban (2021–2024)
- Chevrolet Tahoe (2021–2024)
- GMC Sierra 1500 (2021–2024)
- GMC Yukon / Yukon XL (2021–2024)
Todos estos modelos fueron equipados con el motor L87 V-8 de 6.2 litros, que ahora está bajo revisión por posibles defectos de fabricación.
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Según lo informado por la revista especializada Car and Driver, los vehículos serán inspeccionados en los concesionarios autorizados. Si el motor pasa la evaluación, se reemplazará el filtro de aceite, la tapa de aceite y se agregará un aceite de mayor viscosidad. En caso de no pasar la inspección, el motor será reparado o sustituido por completo sin costo para el cliente.
En una declaración oficial, GM afirmó:
“Retiramos voluntariamente ciertos modelos de Chevrolet, GMC y Cadillac para resolver problemas de fabricación que afectan algunos motores. La seguridad y la satisfacción de nuestros clientes son nuestra máxima prioridad, y estamos trabajando para solucionar esta situación de manera eficiente.”
Aunque hasta ahora no se han reportado accidentes relacionados con esta falla, las autoridades recomiendan a los propietarios de los modelos afectados que se pongan en contacto con sus concesionarios locales para programar la inspección cuanto antes.
Este retiro masivo pone en evidencia la importancia de mantener estrictos controles de calidad en la industria automotriz, especialmente cuando se trata de componentes esenciales como el motor. También refleja el compromiso de GM con la seguridad del consumidor, actuando de manera preventiva para evitar incidentes mayores.
Con esta acción, General Motors busca reafirmar su confianza con los usuarios y evitar cualquier riesgo que pueda derivar en situaciones de peligro en la vía pública. Se espera que el proceso de revisión e intervención técnica se realice de manera progresiva durante los próximos meses.


































