En un macabro hallazgo, el cuerpo de Víctor Gerardo Contreras, de 74 años, fue encontrado el 12 de abril de 2025, en su casa ubicada en la cuadra 11700 de Ronald McNair Drive, al este de El Paso. La víctima presentaba heridas graves: estaba destripado, con múltiples puñaladas en el cuello, una herida en la cabeza y había sido degollado, lo que alertó a las autoridades sobre la naturaleza violenta del crimen.
El hallazgo fue realizado por Víctor Martín Contreras, el hermano de Jaime Adrián Contreras, quien en ese momento vivía con su padre. Tras no saber nada de su progenitor durante varios días, Víctor decidió acudir a la casa y al no poder acceder por las puertas, optó por entrar por una ventana. El olor a carne descompuesta lo guió hasta encontrar el cadáver de su padre en un estado alarmante. A su llegada, también notó que el Jeep de su padre había desaparecido.
Tras el descubrimiento, Víctor contactó a su hermano Jaime, pero este no respondió a sus mensajes. La situación se complicó aún más cuando se confirmó que solo Jaime y su padre vivían en la residencia. Investigaciones iniciales revelaron que Víctor Gerardo Contreras había mencionado, en una llamada telefónica a su esposa, que estaba teniendo problemas con su hijo Jaime, quien mostraba signos de comportamiento errático.
También te puede interesar: ICE intensifica arrestos por trabajo ilegal
Poco después, los detectives comenzaron a sospechar de la implicación de Jaime en el crimen. Según los informes, Jaime había estado en contacto con la policía en varias ocasiones debido a sus alteraciones mentales. En una de las llamadas previas al asesinato, Víctor padre había denunciado que Jaime lo había amenazado e incluso había matado a sus mascotas. Además, una llamada realizada el 5 de abril reveló que Jaime había golpeado a su padre con un martillo.
La investigación llevó a los detectives a rastrear el Jeep Wrangler rojo de Víctor, el cual fue encontrado cerca de Hueco Tanks, un área distante de la ciudad. Allí, Jaime fue detenido y cuestionado por los agentes. Cuando se le preguntó por su padre, Jaime respondió que este “estaba en el cielo”. Durante el interrogatorio, Jaime presentó una lesión en su mano derecha, la cual describió como consecuencia de “batallas”. Además, relató que un extraterrestre le había extraído los órganos de su cuerpo días antes.
Las evidencias apuntaban claramente hacia Jaime, quien además de las extrañas declaraciones, no había informado a las autoridades sobre la muerte de su padre. Tras ejecutar una orden de registro en la residencia, los investigadores encontraron rastros de sangre por toda la casa, lo que indicaba una posible lucha.
Jaime fue arrestado y acusado de asesinato. Su fianza fue fijada en 2 millones de dólares, mientras las autoridades continúan con la investigación. Este asesinato marca el octavo del año en El Paso, un aumento significativo respecto a los cinco casos registrados en la misma fecha en 2024.