Un hecho alarmante ocurrido el sábado 19 de abril en el complejo de apartamentos Allison Park Place, en Tampa, ha generado conmoción en la comunidad y una ola de indignación en redes sociales. Un hombre de 43 años, identificado como Marius Mutu, fue arrestado por agredir a una niña de 11 años que caminaba cerca de su vivienda. Según declaró ante las autoridades, creyó que la menor había lanzado huevos a su casa, lo cual fue desmentido por testigos y evidencia en video.
De acuerdo con el informe de la Oficina del Sheriff del Condado de Hillsborough (HCSO), Mutu alegó que su casa había sido objeto de vandalismo en días anteriores. Al observar a la menor cerca de su residencia, asumió que ella era responsable de un nuevo ataque. En un acto que fue calificado por el sheriff Chad Chronister como “reprobable”, el hombre persiguió a la niña, la derribó al suelo y la mantuvo inmovilizada hasta que varios adultos intervinieron.
Uno de los momentos más impactantes del incidente fue captado en video por una vecina. En la grabación se puede escuchar a la niña gritando con desesperación: “¡No estaba haciendo nada, lo juro por Dios!”, mientras Mutu la retiene en el suelo. Una mujer, que documentaba el hecho con su teléfono móvil, le advirtió al agresor que estaba siendo grabado. Poco después, otro vecino intervino directamente para liberar a la menor.
El sheriff Chronister recalcó que la seguridad de los menores es una prioridad absoluta para las autoridades locales. “Este tipo de comportamiento es inaceptable. Esta niña vivió una experiencia aterradora y traumática por la decisión impulsiva de un adulto”, declaró en un comunicado publicado el 21 de abril en la página oficial de la institución.
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Aunque Mutu justificó sus acciones afirmando que solo deseaba tomarle una fotografía a la niña para mostrarla a la administración del complejo, las autoridades no encontraron esa explicación suficiente. Fue detenido por cargos de agresión y detención ilegal.
Mutu fue liberado tras pagar una fianza de 6.000 dólares, el hombre trabaja en el departamento de estacionamiento de la ciudad de Tampa, donde fue recientemente contratado. Un portavoz del gobierno local informó que ha sido suspendido de su cargo mientras se investiga el caso. Su salario anual asciende a 42.078,40 dólares.
Hasta el momento, no se ha confirmado si Mutu ha contratado un abogado o si se le ha asignado uno de oficio. La investigación continúa y el sheriff reiteró el compromiso de su oficina con la protección de los menores: “Quienes los dañen enfrentarán las consecuencias legales correspondientes”.
El caso ha generado un fuerte debate sobre el uso excesivo de la fuerza y la necesidad de actuar con responsabilidad ante situaciones sospechosas, especialmente cuando hay niños involucrados.