Estados Unidos
Hooters se declara en bancarrota
Hooters se declara en bancarrota y venderá 100 restaurantes para reestructurarse. Seguirá operando mientras busca estabilidad financiera.

Hooters of America, la icónica cadena de restaurantes conocida por sus camareras con uniforme distintivo y su menú centrado en alitas de pollo, ha solicitado protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 en Estados Unidos. La compañía anunció que continuará operando mientras lleva a cabo un proceso de reorganización, que incluirá la venta de 100 de sus restaurantes corporativos a dos grupos franquiciados.
El plan de reestructuración de Hooters contempla la venta de sus restaurantes propios a franquicias que ya operan parte de la marca en ciudades como Tampa, Florida, y Chicago, Illinois. Estas dos entidades, que gestionan cerca de un tercio de los locales franquiciados en el país, asumirán la administración de los establecimientos afectados.
Según el comunicado oficial, la empresa espera salir del proceso de bancarrota en un plazo de 90 a 120 días. Durante este tiempo, sus locales seguirán operando con normalidad, aunque se evalúa la posibilidad de nuevos cierres.
El declive financiero de Hooters no ha sido repentino. En los últimos años, la empresa ha enfrentado dificultades económicas debido al aumento de los costos laborales y de insumos, así como cambios en los hábitos de consumo tras la pandemia. En 2024, cerró decenas de locales en un intento por reducir gastos y mantenerse a flote.
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Además de las presiones económicas, Hooters ha sido objeto de varias demandas por presunta discriminación racial y de género, lo que ha afectado su reputación y modelo de negocio.
Entre los compradores de los restaurantes corporativos se encuentra Neil Kiefer, uno de los fundadores originales de Hooters y actual director ejecutivo del grupo franquiciado Hooters Inc. Kiefer afirmó que esta adquisición representa una oportunidad para devolver la marca a sus raíces y hacerla “más amigable para las familias”.
Hooters ha cambiado de manos varias veces en las últimas décadas. En 2019, fue adquirida por las firmas de inversión Nord Bay Capital y TriArtisan Capital Advisors, que intentaron modernizar la cadena sin lograr revertir su crisis financiera.
Desde su fundación en 1983 en Clearwater, Florida, Hooters se hizo famosa por su concepto de entretenimiento y gastronomía, con un enfoque en deportes, alitas de pollo y su personal femenino. Durante los años 90 y 2000, la cadena se expandió rápidamente, llegando a tener cientos de locales en todo el mundo.
Sin embargo, su modelo de negocio comenzó a recibir críticas por la sexualización de su personal en un contexto social cambiante. Paralelamente, surgieron nuevas cadenas con ofertas similares pero sin la misma controversia, lo que le restó atractivo a la marca.
La pandemia de COVID-19 también tuvo un impacto devastador en la empresa, forzando el cierre temporal de locales y reduciendo el tráfico de clientes. Aunque Hooters intentó adaptarse con entregas a domicilio y ajustes en su menú, estos esfuerzos no fueron suficientes para revertir su caída financiera.
Con la reestructuración en marcha, Hooters busca asegurar su permanencia en el mercado. A pesar de la bancarrota, la compañía afirmó que “la famosa experiencia de Hooters seguirá presente” y que sus restaurantes “están aquí para quedarse”.