Las negociaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos concluyeron este sábado en Omán con resultados alentadores. Ambas partes acordaron mantener abiertas las conversaciones, que se trasladarán próximamente a Europa, en un esfuerzo por alcanzar un acuerdo que limite el programa nuclear iraní a cambio de levantar algunas sanciones económicas.
El encuentro, celebrado en Mascate, la capital omaní, reunió durante más de cuatro horas al ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, y al enviado estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff. Según fuentes diplomáticas, las conversaciones fueron “serias y centradas en el trabajo”, marcando un avance respecto a rondas anteriores.
Araghchi explicó que las discusiones de este sábado lograron superar las generalidades de encuentros anteriores, entrando en temas técnicos más concretos. No obstante, admitió que persisten diferencias tanto en los aspectos principales como en los detalles específicos.
Por parte de Estados Unidos, un alto funcionario de la administración calificó las negociaciones como “positivas y productivas”. Confirmó que las partes intercambiaron documentos y que el progreso alcanzado permite vislumbrar un posible acuerdo en las próximas semanas. Está prevista una nueva reunión de alto nivel para el próximo 3 de mayo en Europa.
El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr al-Busaidi, quien actuó como mediador, destacó en su cuenta oficial de X que Irán y Estados Unidos “identificaron una aspiración compartida de alcanzar un acuerdo basado en respeto mutuo y compromisos duraderos”.
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El viernes, en vísperas de las conversaciones, Araghchi arribó a Omán y visitó la Feria Internacional del Libro de Mascate, mientras Witkoff llegó a la capital omaní tras sostener un encuentro en Moscú con el presidente ruso, Vladímir Putin.
A pesar del ambiente de diálogo, el sábado se registró una explosión en un puerto en el sur de Irán, dejando cuatro muertos y más de 500 heridos. Las autoridades descartaron vínculos con la industria petrolera y apuntaron a un incidente relacionado con productos químicos inflamables.
Este nuevo intento de entendimiento ocurre en un contexto de alta tensión en Medio Oriente, alimentado tanto por la guerra entre Israel y Hamás como por las amenazas de la administración Trump, quien ha advertido sobre posibles ataques a las instalaciones nucleares iraníes si no se logra un acuerdo.
Desde el retiro de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 bajo la administración Trump, las relaciones entre Washington y Teherán han vivido años de altibajos. Sin embargo, el actual clima de negociaciones ofrece una ventana de oportunidad para retomar el camino diplomático.
En esta nueva fase de conversaciones, Irán ha insistido en su derecho a mantener un nivel limitado de enriquecimiento de uranio, mientras que Estados Unidos presiona para detener todo enriquecimiento.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de estas conversaciones, que podrían definir no solo el futuro del programa nuclear iraní, sino también la estabilidad regional en los próximos años.