En un giro inesperado, un juez federal ha bloqueado temporalmente los esfuerzos de la administración Trump para llevar a cabo un recorte drástico de personal en la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB). Esta decisión podría tener un impacto significativo en los planes de reestructuración del gobierno federal, que apuntan a reducir el tamaño de la fuerza laboral en una de las agencias más criticadas por los conservadores.
La jueza federal de distrito, Amy Berman Jackson, emitió su fallo el viernes 18 de abril, luego de expresar serias preocupaciones sobre la falta de cumplimiento con una orden judicial previa, que había solicitado mantener las operaciones de la CFPB en su estado actual mientras se resolvía una demanda que cuestionaba su desmantelamiento.
El fallo judicial suspende de manera temporal los procedimientos de despido masivo planeados por la administración Trump, que involucraban la reducción de aproximadamente 1,500 empleados de la CFPB, dejando solo a unos 200 empleados en la agencia. Este recorte de personal sería parte de un esfuerzo más amplio de la administración para reestructurar agencias gubernamentales, bajo la justificación de frenar el fraude, el despilfarro y el abuso en el gobierno federal.
En su declaración, la jueza Jackson dejó claro que no permitirá que los recortes continúen hasta que se tomen decisiones legales adicionales. “Estoy dispuesta a resolverlo rápidamente, pero no voy a permitir que este RIF (reducción de personal) siga adelante hasta que lo haga”, subrayó la jueza, haciendo referencia a los procedimientos de despido masivo.
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La CFPB ha sido una agencia que ha recibido una considerable atención por su labor de regulación y supervisión en el ámbito financiero, protegiendo a los consumidores contra prácticas abusivas en el mercado de crédito, préstamos y otros servicios financieros. Esta función ha generado constantes críticas de sectores conservadores y de empresas que consideran que sus investigaciones y regulaciones afectan negativamente a sus intereses.
En particular, la administración Trump, a través de su Departamento de Eficiencia Gubernamental y con el apoyo de asesores clave como Elon Musk, ha apuntado a la CFPB como una agencia a reformar o incluso desmantelar, debido a sus acciones regulatorias que han sido vistas como una amenaza por las grandes corporaciones.
A pesar de los intentos de la administración Trump por llevar a cabo esta reestructuración, la decisión judicial bloqueando los recortes significa que la incertidumbre sobre el futuro de la CFPB persiste. En un calendario más amplio, la jueza Jackson ha fijado una audiencia para el próximo 28 de abril, donde se escuchará el testimonio de funcionarios clave involucrados en los procedimientos de reducción de personal, lo que podría arrojar más luz sobre la viabilidad de la propuesta de recorte y sus posibles implicaciones legales.
Este desarrollo es parte de una batalla legal en curso sobre el futuro de la CFPB y su capacidad para seguir protegiendo a los consumidores frente a abusos en el sistema financiero, un tema que promete generar más controversia en los próximos meses.