Una creciente sensación de inseguridad invade a los vecinos del este de Austin luego de que se registrara un tercer homicidio en apenas una semana, esta vez en el complejo Jordan at Mueller Apartments, donde una mujer fue hallada con heridas de bala la noche del domingo 27 de abril. Fue trasladada a un hospital cercano, donde lamentablemente fue declarada muerta.
El tiroteo ocurrió alrededor de las 10 p.m., momento en que varios residentes escucharon los disparos. “Primero escuché dos, luego un silencio de unos 10 a 15 segundos, y después tres más”, relató un vecino que pidió no ser identificado. La escena, según testigos, fue perturbadora. Michael Martínez, residente del complejo, contó que fue incapaz de dormir tras lo ocurrido. “Fue bastante gráfico. Tuve que tomar melatonina fuerte para poder descansar”, confesó.
Este suceso marca el tercer asesinato en la misma zona en menos de siete días. El primero ocurrió el domingo anterior, cuando dos hombres fueron asesinados a tiros cerca de los Apartamentos Aldrich 51, a tan solo unos minutos del lugar del último ataque.
Las autoridades informaron que este último caso podría estar relacionado con una disputa por la custodia, aunque aún no se han realizado arrestos. La falta de respuestas ha generado más ansiedad entre los vecinos, quienes dicen sentirse abandonados y vulnerables. “Ya no sé qué pensar sobre esto”, afirmó un residente visiblemente frustrado. “Es inquietante que algo así pase en este barrio”.
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Ante esta ola de violencia, Michael Bullock, presidente de la Asociación de Policía de Austin, expresó su solidaridad con los vecinos y reconoció la tensión que se vive. “Entiendo perfectamente la preocupación que esto genera en la gente. No importa si es una tendencia o no, lo que importa es cómo afecta la percepción de seguridad de la comunidad”, señaló Bullock.
Bullock también aseguró que el Departamento de Policía de Austin intensificará su presencia en el área para ofrecer tranquilidad a los residentes. Sin embargo, muchos vecinos insisten en que se necesitan soluciones a largo plazo, no solo patrullajes temporales.
Mientras tanto, la comunidad se encuentra en estado de alerta, limitando sus salidas y fortaleciendo la vigilancia entre vecinos. Lo que solía ser una zona residencial tranquila se ha convertido en escenario de miedo e incertidumbre, con familias temiendo por su seguridad.
Las autoridades locales continúan con la investigación de los tres homicidios y hacen un llamado a la población a brindar cualquier información que pueda ayudar a esclarecer los hechos. Mientras tanto, el este de Austin sigue bajo la sombra de la violencia, con residentes que esperan respuestas y, sobre todo, seguridad.


































