Un dramático ataque protagonizado por un pitbull el pasado 3 de marzo de 2025 en Pleasanton ha culminado con la entrega voluntaria de su dueño, Frank Javier Escalante, de 56 años, quien enfrenta ahora cargos penales tras recuperarse de sus propias heridas.
El ataque ocurrió alrededor de las 4:30 p.m., en la intersección de las calles Smith y White, cuando el perro de raza pitbull se abalanzó sobre varias personas sin previo aviso. Una joven de 22 años fue la principal víctima, sufriendo múltiples mordeduras en diversas partes del cuerpo. Su padre, que se encontraba en el lugar, intentó protegerla, resultando también gravemente herido con mordeduras y una fractura de hombro.
Frank Escalante, dueño del can y residente local, también intervino para intentar detener a su perro, pero fue atacado por el mismo animal, lo que le provocó heridas graves que ameritaron su hospitalización por varias semanas. Debido a su estado de salud, no fue detenido inmediatamente después del incidente.
Las autoridades de Pleasanton iniciaron una investigación exhaustiva tras el suceso. Durante semanas, se recopilaron testimonios y pruebas que derivaron en la emisión de una orden de arresto contra Escalante, bajo el argumento de negligencia por no haber controlado adecuadamente a un animal potencialmente peligroso.
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Una vez que fue considerado médicamente estable, el pasado lunes 28 de abril, Escalante fue informado oficialmente de los cargos en su contra y decidió entregarse voluntariamente en la Cárcel del Condado de Atascosa. Aunque no se han detallado públicamente los cargos específicos, se trataría de delitos vinculados a lesiones graves por omisión y manejo irresponsable de un animal agresivo.
Este caso ha generado gran conmoción en la comunidad de Pleasanton, donde los vecinos exigen mayores controles sobre la tenencia responsable de mascotas, especialmente aquellas consideradas de razas potencialmente peligrosas. Asimismo, se ha reabierto el debate sobre las regulaciones locales de animales agresivos, solicitando normativas más estrictas que obliguen a los propietarios a garantizar la seguridad de terceros.
Las víctimas del ataque, tanto la joven como su padre, continúan recuperándose de las secuelas físicas y emocionales que dejó el incidente. Por otro lado, las autoridades no han informado qué ocurrió con el perro, aunque se presume que fue retirado por control animal tras el ataque.
La audiencia inicial de Escalante se espera para los próximos días, donde se definirá su situación legal. La policía de Pleasanton ha reafirmado su compromiso con la seguridad ciudadana y exhortó a la población a denunciar cualquier caso de animales peligrosos sueltos o mal controlados.