El Senado de Texas dio un paso decisivo hacia el alivio fiscal para una de las poblaciones más vulnerables del estado: los adultos mayores y las personas con discapacidad. Este miércoles 23 de abril, con una contundente votación de 30 a 1, se aprobó el Proyecto de Ley Senatorial 23 (SB 23), el cual propone aumentar la exención fiscal de vivienda familiar, reduciendo así el monto sujeto a impuestos sobre la propiedad.
La medida, presentada por el senador Paul Bettencourt, republicano de Houston, busca que más personas puedan permanecer en sus hogares pese a los crecientes costos de vida. “He oído hablar de envejecer en casa y de querer quedarse en ella, y eso es lo que hará este proyecto de ley”, expresó Bettencourt antes de la votación.
La SB 23 aumenta la exención adicional para mayores de 65 años y personas con discapacidad de $10,000 a $60,000, que se suma a la exención estándar de $100,000 ya existente para propietarios de vivienda en Texas. Así, el monto total exento alcanzaría los $160,000 para estos grupos específicos.
Este proyecto se complementa con la SB 4, aprobada previamente en esta misma sesión legislativa, que eleva la exención general para todos los propietarios de vivienda a $140,000. Si ambas medidas reciben el respaldo de los votantes en una futura consulta electoral, se estima que los ahorros anuales para un propietario promedio superarían los $950.
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“El objetivo es claro: proteger a quienes más lo necesitan. Estamos hablando de más de dos millones de propietarios, muchos de los cuales han contribuido con impuestos toda su vida o viven con ingresos fijos”, sostuvo Bettencourt. Además, subrayó que los $1.200 millones que implicaría esta medida son una inversión justa y necesaria.
Para que entre en vigor, la legislación deberá ser aprobada por la Cámara de Representantes de Texas. En paralelo, el Senado también dio luz verde a una resolución que permitiría someter el tema a votación en las elecciones de noviembre, lo que implicaría una enmienda constitucional.
Este movimiento legislativo refleja un esfuerzo conjunto por atender una demanda creciente en el estado, donde el envejecimiento de la población y el aumento de los precios de la vivienda han generado preocupación entre los residentes de la tercera edad. Organizaciones comunitarias han manifestado su respaldo a la iniciativa, destacando que podría marcar una diferencia sustancial en la vida de miles de tejanos.
De avanzar en la Cámara y recibir el apoyo ciudadano, Texas estaría reforzando su compromiso con la justicia fiscal y el derecho a una vejez digna en el hogar propio. La discusión continuará en las próximas semanas mientras se define el futuro de esta propuesta.


































