Once personas murieron y decenas más resultaron heridas luego de que una camioneta irrumpiera en un festival de la herencia filipina en Vancouver, el sábado 26 de abril de 2025. Autoridades canadienses informaron que el acto no está relacionado con terrorismo, atribuyendo el ataque a problemas de salud mental del conductor.
El incidente ocurrió poco después de las 8:00 p.m. durante el Festival del Día de Lapu Lapu, celebrado en una estrecha calle del sur de Vancouver llena de asistentes y food trucks. Según testigos, una camioneta Audi negra atravesó una barrera de seguridad antes de acelerar violentamente contra la multitud.
“Es el día más oscuro en la historia de Vancouver”, declaró el jefe interino de la policía, Steve Rai, en conferencia de prensa. El sospechoso, un hombre de 30 años, residente de Vancouver y conocido por las autoridades debido a antecedentes relacionados con salud mental, fue arrestado en el lugar gracias a la intervención de transeúntes.
Videos captados por testigos muestran cuerpos volando por el aire tras el impacto, mientras el vehículo avanzaba a gran velocidad. Kris Pangilinan, comerciante presente en el evento, describió el sonido del atropello como “el inicio de una carrera de Fórmula 1”, en un testimonio desgarrador de los momentos de horror.
El primer ministro Mark Carney canceló su participación en los actos de campaña electoral programados para el domingo y expresó sus condolencias a las familias afectadas, conteniendo las lágrimas durante su declaración pública.
“Anoche, muchas familias perdieron a un ser querido”, lamentó Carney. “Ofrezco mi más sentido pésame a la comunidad filipina y a todos los afectados por esta tragedia”.
Sobrevivientes narraron escenas de terror. Carayn Nulada protegió a sus nietos del ataque, mientras su hija fue golpeada en un brazo, pero logró escapar. Su hermano, sin embargo, sufrió graves fracturas y fue trasladado de urgencia al hospital, donde se encuentra estable pero en espera de cirugía.
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Otros testigos, como James Cruzat y Nic Magtajas, describieron haber visto personas volar por los aires, gritos de desesperación y cuerpos sin vida tendidos en la vía pública.
El alcalde de Vancouver, Kenneth Sim, también expresó su dolor y aseguró que se brindará apoyo a los afectados. “Nuestros pensamientos están con todos los afectados y con la comunidad filipina de Vancouver en estos momentos increíblemente difíciles”, publicó en redes sociales.
El evento, que celebraba al héroe nacional filipino Datu Lapu-Lapu, reunía a una vibrante comunidad de origen filipino que representa casi el 6% de la población de Vancouver. La conmemoración buscaba fortalecer la identidad cultural y el espíritu de resistencia de esta comunidad.
Desde Filipinas, el presidente Ferdinand Marcos Jr. manifestó su solidaridad y garantizó que el consulado filipino en Vancouver asistirá a las víctimas y sus familias. El Departamento de Asuntos Exteriores de Filipinas también llamó a la comunidad filipina en Canadá a mantenerse fuerte y unida ante la tragedia.
La investigación continúa bajo la supervisión de la Sección de Delitos Graves de la policía de Vancouver, mientras la ciudad se recupera del doloroso impacto de una noche que quedará marcada en su memoria colectiva.