La tarde del miércoles se tiñó de luto en el vecindario del oeste de San Antonio tras el fallecimiento de Simón Cuevas, un adolescente de apenas 14 años, quien fue víctima de un tiroteo a escasos metros de su escuela, la Brewer Academy. El hecho ha conmocionado profundamente a la comunidad, que ahora exige respuestas y mayores medidas de seguridad en el área.
El incidente ocurrió alrededor de las 2:00 p. m. en la calle South Elmendorf, cuando, según reportes policiales preliminares, un grupo de adolescentes interceptó a Cuevas mientras caminaba. En medio del altercado, uno de ellos sacó un arma y le disparó, causándole la muerte. La policía de San Antonio continúa investigando el caso y hasta el momento no se ha realizado ningún arresto.
A pocas horas del suceso, vecinos y amigos de la familia comenzaron a levantar un pequeño altar con velas, flores y mensajes en la intersección de Merida y South Elmendorf Drive, donde ocurrió el tiroteo. La imagen de Simón, acompañada de peluches y lágrimas, se ha convertido en el centro de una sentida muestra de duelo colectivo.
Un amigo cercano de la familia, que pidió mantenerse en el anonimato, expresó el dolor compartido: “Tenía el resto de su vida por delante. No podemos creer lo que ha pasado”. Su hijo, amigo de Simón, permanece profundamente afectado tras presenciar la tragedia.
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El mismo testigo criticó el uso de armas de fuego entre adolescentes. “Antes, si había una pelea, era a puño limpio. Ahora los niños andan armados, y con eso solo traen muerte”, comentó. También mencionó que el parque cercano al lugar es conocido por ser un foco de problemas y pidió que las autoridades tomen acciones inmediatas.
Por su parte, el Distrito Escolar Independiente de San Antonio (SAISD) informó que, aunque se realizan revisiones al bajar de los autobuses escolares y se cuenta con unidades K-9, no existen detectores de metales en la institución. Esta información ha generado preocupación entre los padres de familia, quienes temen por la seguridad de sus hijos al salir o ingresar al colegio.
La familia de Simón emitió un breve comunicado pidiendo privacidad durante el difícil proceso de duelo. “Si bien nos conmueve la amabilidad y la preocupación demostradas, nuestra familia se concentra actualmente en el duelo y la sanación”, expresaron.
La muerte de Simón ha encendido un llamado colectivo por mayor control y prevención de la violencia armada entre jóvenes. Mientras el altar crece en la esquina donde perdió la vida, también crecen las voces que exigen justicia y acciones concretas para que ninguna otra familia tenga que pasar por una pérdida similar.
El Departamento de Policía de San Antonio continúa solicitando la colaboración de testigos para esclarecer los hechos. La investigación sigue abierta.


































