El optimismo de las pequeñas empresas en Estados Unidos continúa disminuyendo en medio de crecientes tensiones comerciales y aranceles elevados. Así lo reveló el informe mensual de la Federación Nacional de Empresas Independientes (NFIB), publicado este martes.
En abril, el índice de optimismo de la NFIB cayó 1,6 puntos, situándose en 95,8, por debajo del promedio histórico de 98 durante el segundo mes consecutivo. La baja se atribuye a la incertidumbre económica que impacta la toma de decisiones entre los empresarios.
“La configuración de sus incertidumbres ha cambiado un poco”, explicó Holly Wade, directora ejecutiva de investigación de NFIB. “Al principio se trataba de los resultados electorales. Ahora se ha convertido en política comercial y migratoria. El nivel de incertidumbre sigue siendo históricamente muy alto”.
Aunque el índice de incertidumbre bajó ligeramente desde marzo, continúa por encima de su promedio histórico, dificultando la planificación empresarial. Según Wade, muchos propietarios están postergando inversiones y contrataciones ante la falta de claridad.
“ Los propietarios de pequeñas empresas simplemente no tienen la confianza suficiente en las condiciones económicas para avanzar con las inversiones ”, sostuvo. Esto incluye la compra de equipos o la expansión de personal.
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Uno de los factores clave detrás del pesimismo es el impacto directo de los aranceles comerciales, en especial los establecidos por la administración Trump. Algunos empresarios enfrentan tarifas de hasta el 145% en importaciones clave, como juguetes o suministros desde China.
El gobierno estadounidense y China acordaron recientemente una reducción temporal de aranceles del 145% al 30% durante 90 días, lo que ha dado un respiro parcial. Sin embargo, no hay garantía de que esta prórroga se extienda más allá del verano.
“Sigue siendo una tarifa muy alta, pero al menos permite cierto margen de maniobra”, añadió Wade, quien señaló que muchas empresas adelantaron sus importaciones para evitar el golpe arancelario.
A pesar de las dificultades, casi el 70% de los propietarios encuestados calificó la salud de su negocio como “buena” o “excelente”. Wade considera que esto proporciona una base sólida, aunque limitada por el entorno político y económico.
En paralelo, la escasez de mano de obra calificada permanece como otro desafío importante. Una de cada cinco empresas señaló la calidad del personal como su mayor preocupación, especialmente en los sectores de construcción, transporte y manufactura.
La inflación, si bien persiste, ha dejado de ser la preocupación dominante. Solo el 14% la considera su principal problema, frente al 22% registrado hace un año.
El estudio mensual de la NFIB, basado en encuestas a empresas de distintos sectores, monitorea el pulso económico del segmento más dinámico del comercio estadounidense desde 1986. En el contexto actual, la política comercial y los aranceles emergen como los principales factores de incertidumbre.


































