Un trabajador de mantenimiento de la Oficina del Sheriff de la Parroquia de Orleans fue arrestado por su presunta implicación en la fuga de diez reclusos del Centro de Justicia de Orleans, ocurrida el viernes 16 de mayo.
Sterling Williams, de 38 años, confesó a los investigadores que uno de los reclusos le pidió cerrar el suministro de agua en la celda desde la cual se inició la fuga. Según informó la Oficina del Fiscal General de Luisiana, el trabajador acató la indicación sin informar a sus superiores.
“En lugar de denunciar al recluso, Williams cerró el agua como se le había indicado, lo que permitió que los reclusos llevaran a cabo su plan de escapar con éxito”, señala el comunicado oficial.
Williams enfrenta 10 cargos de principal a simple fuga y malversación de fondos. La investigación sigue en curso y más personas podrían ser imputadas.
“Descubriremos todos los hechos y cualquier persona que haya colaborado será procesada con todo el rigor legal”, afirmó la fiscal general Liz Murrill, quien además instó a quienes tengan información a colaborar con las autoridades.
Hasta el momento, cuatro de los diez fugados han sido recapturados. El lunes, Gary Price fue detenido por la Policía Estatal de Luisiana y el Departamento de Policía de Nueva Orleans. Otros tres reclusos fueron detenidos durante el fin de semana.
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El primero en ser capturado fue Kendall Myles, de 20 años, arrestado tras una breve persecución en el Barrio Francés. Luego, Robert Moody (21) y Dkenan Dennis (24) fueron trasladados a un centro penitenciario estatal.
Seis reclusos siguen prófugos, y las autoridades ofrecen recompensas de hasta $20,000 por cada uno. Las edades de los fugitivos oscilan entre los 19 y 42 años, y enfrentan cargos que incluyen asesinato, violencia doméstica y agresión agravada.
Las autoridades no detectaron la fuga sino hasta siete horas después, a pesar de que ocurrió alrededor de la 1 a.m. Los reclusos escaparon a través de un agujero en la pared detrás de un inodoro, salieron corriendo, escalaron una valla con mantas para evitar el alambre de púas y cruzaron una autopista.
La sheriff Susan Hutson declaró la semana pasada que cree que la fuga fue facilitada desde dentro del sistema.
“Reconocemos que es imposible que la gente salga de estas instalaciones sin que haya algún tipo de fallo de seguridad”, dijo. “Es casi imposible, no del todo, pero casi imposible, que alguien salga de estas instalaciones sin ayuda”.
Las imágenes de vigilancia confirmaron la fuga y muestran a varios de los hombres corriendo con uniformes naranjas y blancos, eludiendo vehículos a gran velocidad.
En respuesta, la Oficina del Sheriff suspendió a tres empleados sin goce de sueldo, mientras se desarrolla una investigación interna. Se reveló además que ningún agente estaba presente en el módulo de los fugitivos, ya que el técnico asignado se había retirado momentáneamente.
Las autoridades continúan con el operativo de búsqueda y han solicitado la colaboración ciudadana.