El gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles la mayor incautación de fentanilo en su historia, con la detención de 16 personas, entre ellas Heriberto Salazar Amaya, de 36 años, presunto líder de una red de narcotráfico vinculada al Cártel de Sinaloa.
Salazar Amaya fue arrestado en Salem, Oregon, donde residía antes de su captura. Según informó la fiscal general Pam Bondi, su red operaba principalmente en Nuevo México, Arizona y Utah.
En total, las autoridades incautaron 11,5 kilos de fentanilo, incluyendo aproximadamente tres millones de pastillas que, según Bondi, estaban marcadas como oxicodona, un opioide recetado para dolores severos.
La operación también permitió confiscar 5 millones de dólares en efectivo, de los cuales 2,8 millones fueron hallados en Salem. Además, se decomisaron armas de fuego, varios kilos de metanfetamina, cocaína y heroína, así como joyas valoradas en $50.000, un Mercedes-AMG y una camioneta Ford F-150.
“Este es un trabajo realmente peligroso que estos agentes de la DEA enfrentan todos los días, pero están sacando drogas muy peligrosas de nuestras calles cada día”, declaró Bondi durante la rueda de prensa.
También te puede interesar: FBI ofrece recompensa por ataques láser
La fiscal también destacó que la operación fue resultado de más de 55.000 horas de investigación por parte de las fuerzas del orden a nivel nacional.
La detención reavivó el debate político en Oregon. La líder republicana de la Cámara estatal, Christine Drazan, declaró: “Hoy debería ser una llamada de atención: si no modernizamos nuestras leyes de estado santuario, Oregon seguirá siendo un refugio para delincuentes peligrosos en lugar de eliminarlos de nuestras calles”.
Por su parte, el representante Jeff Helfrich (R-Distrito 52) añadió: “Oregon debería poner fin de inmediato a nuestras políticas de estado santuario y trabajar con las autoridades federales para deportar a estos peligrosos criminales y detener el flujo de drogas a través de nuestra frontera”.
En la conferencia de prensa, Bondi aseguró que Salazar Amaya se encontraba en el país ilegalmente.
Las autoridades federales continúan las investigaciones y no descartan nuevos arrestos vinculados a esta red. Las autoridades piden colaboración ciudadana para identificar otras operaciones relacionadas.


































