Charlotte May Lee, una exasistente de vuelo británica de 21 años, fue arrestada el pasado 12 de mayo en el aeropuerto internacional Bandaranaike de Colombo, Sri Lanka, tras la incautación de 101 libras de “kush”, una droga sintética altamente peligrosa.
Las autoridades de la Unidad de Control de Narcóticos de Aduanas confirmaron que se trata del mayor decomiso de esta sustancia en la historia del aeropuerto. Un alto funcionario declaró a la BBC que la droga había sido transportada desde Bangkok y calificó estas operaciones como “una verdadera molestia”.
Según reportes de The New York Post, la droga incautada es un cannabinoide sintético procedente de África Occidental. Conocida como “kush”, se mezcla con químicos como acetona, tramadol y formalina —esta última utilizada para preservar cadáveres—. NPR informó que su uso se ha extendido en Sierra Leona, donde representa una amenaza creciente para la salud pública.
“El kush es una trampa mortal”, advirtió el presidente sierraleonés Julius Maada Bio, quien lo calificó como una “crisis existencial” para su nación. La adicción a esta sustancia ha sido vinculada incluso con robos de tumbas en la región.
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Lee, ciudadana del sur de Londres, declaró a The Daily Mail que la droga fue plantada en su equipaje durante una estadía en un hotel en Bangkok. “Sé quién lo hizo”, afirmó. Indicó también que viajó a Sri Lanka porque su visa de 30 días en Tailandia estaba por vencer y buscaba continuar viajando.
La defensa de Lee sostuvo ante la BBC que la joven no sabía que transportaba droga y que el contenido fue introducido sin su consentimiento. Mientras tanto, Lee permanece detenida en la prisión de Negombo, donde, según sus propias declaraciones, duerme en el suelo de concreto.
El decomiso está valorado en unos 3,3 millones de dólares en el mercado negro. Según informes, Lee podría enfrentar hasta 25 años de prisión si es declarada culpable de contrabando.
Este caso coincide con el arresto de otra británica, Bella Culley, de 18 años, detenida en Georgia por cargos relacionados con marihuana y narcóticos. Ambas mujeres habrían salido del aeropuerto de Bangkok con escasa diferencia de tiempo, según confirmó un alto funcionario de aduanas a la BBC.
La investigación continúa abierta, mientras autoridades de varios países intensifican sus controles ante el aumento de tráfico de esta peligrosa droga sintética.


































