El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos impuso sanciones severas a tres empresas de Colorado, sumando un total de 8 millones de dólares en multas. Las sanciones son el resultado de auditorías realizadas en los lugares de trabajo, en las que se descubrió que las compañías empleaban a trabajadores sin la debida autorización.
En su comunicado, ICE señaló que “el empleo de trabajadores no autorizados socava la integridad de nuestro sistema de inmigración y pone a los empleadores respetuosos de la ley en desventaja”. La agencia también recalcó la importancia de cumplir con los requisitos laborales establecidos, subrayando que los empleadores deben asegurarse de que sus trabajadores estén debidamente autorizados para trabajar en el país.
La mayor multa fue impuesta a CCS Denver Inc., una empresa dedicada a la limpieza y mantenimiento, que enfrentó una sanción de 6,1 millones de dólares. Esta compañía fue acusada de emplear al menos a 87 trabajadores no autorizados. La segunda multa más alta recayó sobre PBC Commercial Cleaning Systems Inc., también una empresa de limpieza, que fue sancionada con 1,5 millones de dólares por emplear a 12 trabajadores no autorizados.
La tercera empresa en la lista es Green Management Denver, una firma especializada en la administración de propiedades, que fue multada con 270,195 dólares por emplear a 44 trabajadores no autorizados.
También te puede interesar: EE.UU. acusado por Venezuela de secuestro
Estas multas son parte de una serie de esfuerzos por parte de ICE para reforzar el cumplimiento de las leyes laborales y migratorias. Entre las herramientas utilizadas en las auditorías se incluyen las verificaciones de los formularios I-9, que los empleadores deben completar para verificar la elegibilidad laboral de sus empleados. Además de las auditorías, ICE está autorizado para imponer sanciones civiles y llevar a cabo enjuiciamientos penales, e incluso realizar arrestos en casos de incumplimiento grave.
El director de ICE, en su comunicado, dejó claro que las sanciones son una medida necesaria para garantizar que las empresas sigan las leyes migratorias, protejan a los trabajadores y aseguren una competencia justa en el mercado laboral. “Los empleadores deben ser responsables y cumplir con las regulaciones de empleo para prevenir el uso de trabajadores no autorizados”, añadió.
Esta acción también subraya el creciente enfoque de la administración de EE. UU. en la implementación rigurosa de las leyes migratorias, lo que ha generado tanto apoyo como críticas entre diversos sectores del país. Mientras algunos defienden el endurecimiento de las políticas para proteger a los trabajadores estadounidenses, otros advierten que estas medidas podrían generar más tensiones en un mercado laboral ya afectado por las restricciones migratorias.
ICE continúa con sus investigaciones en diversas regiones, incrementando los esfuerzos de auditoría para garantizar que las empresas operen dentro de los marcos legales establecidos por las leyes de inmigración de Estados Unidos.


































