Un juez federal emitió el viernes una orden de restricción temporal que impide a la administración Trump retirar la certificación de la Universidad de Harvard para albergar a estudiantes internacionales bajo el Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio (SEVP).
La decisión judicial se produjo pocas horas después de que Harvard presentara una demanda federal en Boston, en la que acusaba al gobierno de represalias inconstitucionales por no acatar exigencias políticas de la Casa Blanca.
“De un plumazo, el gobierno ha buscado borrar a una cuarta parte del cuerpo estudiantil de Harvard, estudiantes internacionales que contribuyen significativamente a la Universidad y su misión”, alegó la universidad en su demanda.
Según Harvard, la medida del gobierno viola la Primera Enmienda y tendría un “efecto inmediato y devastador” para la institución y más de 7.000 estudiantes con visa.
La controversia surgió tras el anuncio hecho el jueves por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien afirmó que la administración “responsabiliza a Harvard por fomentar la violencia, el antisemitismo y coordinarse con el Partido Comunista Chino en su campus”.
“Que esto sirva de advertencia a todas las universidades e instituciones académicas del país”, declaró Noem.
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En una carta oficial, el Departamento de Seguridad Nacional explicó que la revocación de la certificación se debía a una “respuesta insuficiente” por parte de Harvard a solicitudes federales. Entre ellas, se exigía limitar la influencia de estudiantes y profesores en la gestión institucional y reportar de inmediato cualquier violación de conducta por parte de estudiantes internacionales.
Aun así, el gobierno indicó que Harvard podría recuperar su certificación si entrega al DHS los antecedentes penales de los estudiantes extranjeros.
En respuesta, un portavoz de Harvard manifestó en un comunicado enviado a TNND:
“La acción del gobierno es ilegal. Estamos plenamente comprometidos a mantener la capacidad de Harvard para acoger a estudiantes y académicos internacionales provenientes de más de 140 países, que enriquecen enormemente a la Universidad y a esta nación.”
El portavoz añadió que se están brindando orientación y apoyo a la comunidad universitaria, mientras se preparan para defender la misión académica de Harvard ante esta represalia.
El conflicto ocurre en medio de otras tensiones entre la administración Trump y Harvard. Recientemente, el gobierno congeló 2.200 millones de dólares en fondos federales, anunció la revocación del estatus de exención de impuestos de la universidad y la exclusión de subvenciones federales para investigación.
“Le quitaremos a Harvard su estatus de exención de impuestos. ¡Es lo que se merecen!”, escribió el presidente Trump en Truth Social.
La orden judicial representa un revés temporal para la Casa Blanca, mientras se espera una audiencia más amplia sobre el caso en las próximas semanas.


































