Un total de 30 personas fueron arrestadas la madrugada del martes 6 de mayo luego de que una protesta pro-palestina se tornara violenta en el campus de la Universidad de Washington (UW). Los arrestos se produjeron tras la ocupación del Edificio de Ingeniería Interdisciplinaria y múltiples actos de desorden público.
Según la universidad, poco después de las 22:30 horas del lunes, la situación escaló cuando manifestantes encapuchados bloquearon calles, impidieron el acceso al edificio y prendieron fuego a contenedores de basura. La policía, equipada con material antidisturbios y apoyo SWAT, intervino alrededor de las 23:00 para desalojar el inmueble.
“Vamos a estar aquí hasta que se cumplan nuestras demandas. Estamos aquí para negociar con la universidad y esperamos que nos escuchen y nos hablen”, declaró uno de los manifestantes antes de los disturbios.
De acuerdo con el portavoz de la UW, la acción fue considerada una ocupación ilegal que generó “un ambiente peligroso dentro y alrededor del edificio”. Los detenidos enfrentan cargos por allanamiento, destrucción de propiedad, alteración del orden público y conspiración para cometer estos delitos.
Además, la Oficina de Conducta Estudiantil revisará la participación de alumnos identificados, quienes podrían ser sancionados académicamente. La Fiscalía del Condado de King decidirá en los próximos días si presenta cargos formales contra los arrestados.
También te puede interesar: Carney enfrenta a Trump en Washington
Durante la jornada del martes, la policía de Seattle continuaba monitoreando la zona, luego de haber sido solicitada por la policía del campus para brindar “asistencia mutua”, según confirmó el Departamento de Policía de Seattle (SPD).
Los daños materiales son significativos. Muebles, carteles y patinetes eléctricos bloqueaban las entradas del edificio. Se observaron restos carbonizados, basura dispersa y objetos abandonados, como gafas protectoras usadas durante la protesta.
La universidad emitió un comunicado condenando la acción:
“La UW se compromete a mantener un entorno seguro de aprendizaje e investigación, y condena enérgicamente esta ocupación ilegal del edificio y la declaración antisemita emitida el lunes por un grupo de estudiantes suspendidos”.
La protesta se enmarca en una serie de manifestaciones pro-palestinas que han tenido lugar en el campus, exigiendo que la UW desinvierta en empresas vinculadas a Israel. Las tensiones han aumentado en las últimas semanas, con estudiantes reclamando mayor acción por parte de la administración universitaria.
Pese a los acontecimientos, la UW reiteró que “no se dejará intimidar por este tipo de comportamiento ofensivo y destructivo”, y que continuará oponiéndose al antisemitismo en todas sus formas.

Las autoridades universitarias y policiales no han informado sobre heridos ni daños estructurales graves, pero continúan las labores de limpieza, evaluación y vigilancia en la zona afectada.


































