El representante Warren Davidson, republicano por Ohio, propuso el jueves 16 de mayo un proyecto de ley federal denominado Ley de Investigación del Síndrome de Trastorno de Trump (TDS) de 2025, que solicita al Instituto Nacional de Salud (NIH) realizar un estudio sobre los orígenes psicológicos y sociales del fenómeno conocido como TDS.
El proyecto, respaldado también por el representante Barry Moore de Alabama, busca explorar el estado mental de quienes presentan reacciones negativas extremas hacia el actual presidente de EE. UU., Donald J. Trump.
“El TDS ha dividido a familias y al país, y ha provocado violencia a nivel nacional, incluyendo dos intentos de asesinato contra el presidente Trump”, declaró Davidson en el anuncio legislativo.
La propuesta establece que el NIH deberá utilizar fondos ya asignados para financiar el estudio, sin requerir nuevos recursos. La investigación se enfocaría en comprender las causas de este trastorno percibido y sugerir posibles soluciones o tratamientos.
Davidson también criticó el uso actual del presupuesto del NIH y lo calificó de inadecuado para atender los problemas reales de la sociedad.
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“En lugar de financiar estudios absurdos como dar metanfetamina a gatos o enseñar a monos a apostar por el agua que beben, los NIH deberían usar esa financiación para investigar cuestiones relevantes para el mundo real”, afirmó.
Por su parte, el copatrocinador Barry Moore calificó el TDS como una amenaza seria y generalizada.
“Algunas personas que padecen el Síndrome de Trastorno por Trump han participado en disturbios políticos y sociales, incluso intentando asesinar al presidente Trump en dos ocasiones”, expresó Moore. Añadió que la ley propuesta es una medida “sensata” para abordar lo que describió como “una epidemia en la izquierda”.
El término “Síndrome de Trastorno por Trump” ha sido utilizado desde 2016 por comentaristas conservadores para describir reacciones intensamente negativas hacia Trump. Sin embargo, no está reconocido oficialmente como diagnóstico médico ni figura en manuales de salud mental como el DSM-5.
La propuesta de ley llega en un contexto político polarizado y con Trump en plena campaña por su segundo mandato. El NIH aún no ha emitido comentarios respecto a la propuesta legislativa ni sobre la posibilidad de emprender tal investigación.
El texto completo del proyecto está pendiente de revisión en el Congreso, y aún no se ha fijado una fecha para su votación en el Comité correspondiente. La medida deberá superar varios niveles de análisis legislativo antes de convertirse en ley.


































