La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos anunció el retiro inmediato de dos lotes de tintas para tatuajes de la marca Sacred Tattoo Ink, tras detectar la presencia de microorganismos patógenos que pueden provocar infecciones graves en la piel.
El anuncio se realizó el 7 de mayo de 2025, luego de que la agencia identificara la contaminación durante un análisis de rutina de productos cosméticos. Los lotes afectados corresponden a las tintas Raven Black (lote RB0624, vencimiento 28 de junio de 2027) y Sunny Daze (lote SD1124, vencimiento 1 de noviembre de 2027).
Según la FDA, las muestras estaban contaminadas con Pseudomonas aeruginosa, una bacteria que puede causar erupciones, lesiones graves e incluso infecciones que requieran hospitalización o cirugía.
“Las tintas contaminadas representan un alto riesgo, ya que se inyectan en la piel, donde las barreras naturales están comprometidas”, advirtió la agencia en su comunicado oficial.
Los análisis se realizaron utilizando los protocolos establecidos en el capítulo 23 del Bacteriological Analytical Manual, el estándar que la FDA emplea para evaluar cosméticos.
También te puede interesar: Agente implicado en tiroteo en Randalls
La agencia advirtió además que los síntomas derivados de estas tintas pueden ser confundidos con reacciones alérgicas comunes, lo que puede dificultar su diagnóstico y tratamiento adecuado. Entre los efectos más frecuentes se encuentran enrojecimiento, fiebre, lesiones cutáneas, formación de granulomas o cicatrices permanentes.
A pesar de estar sellados, los envases analizados mostraron contaminación, lo que indica que la esterilidad del envase no garantiza la seguridad del contenido. Una posible causa es el uso de agua no estéril durante la preparación de los pigmentos, aunque la FDA no descarta otras fuentes de contaminación.
“No existe una manera confiable de identificar a simple vista si una tinta es segura”, señaló la FDA, y recomendó a consumidores y tatuadores verificar el origen y número de lote de los productos antes de utilizarlos.
La FDA recordó que ningún pigmento ha sido aprobado oficialmente para uso en tatuajes permanentes, y alertó sobre estudios que revelan la presencia de compuestos industriales en algunas tintas, como los utilizados en tóner de impresoras o pintura automotriz.
Los consumidores que hayan sufrido reacciones deben consultar a un médico, anotar los detalles del producto utilizado y reportar el incidente a través de la plataforma SmartHub de la FDA.
Finalmente, la agencia reafirmó su compromiso de colaborar con fabricantes y distribuidores para mejorar los controles sanitarios en esta industria. Se estima que alrededor del 30% de los estadounidenses y hasta el 40% de los adultos jóvenes tienen al menos un tatuaje, por lo que la vigilancia continuará intensificándose.


































