Un reciente estudio realizado por RTI International ha detectado la presencia de sustancias químicas perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en cervezas producidas en varias regiones de Estados Unidos. Estas sustancias, conocidas por su persistencia tanto en el medio ambiente como en el cuerpo humano, provienen de la contaminación en el agua potable municipal utilizada durante el proceso de elaboración de las bebidas.
El informe, publicado en la revista Environmental Science & Technology, señala que las cervezas más contaminadas fueron producidas en áreas como los condados de Chatham y Mecklenburg en Carolina del Norte, y el condado de Kent en Michigan, donde ya se ha documentado previamente la contaminación del agua con estos compuestos. Este hallazgo pone de relieve la preocupación creciente sobre la seguridad de los alimentos y bebidas frente a la contaminación ambiental.
“Las cervezas elaboradas en áreas donde el agua contiene niveles detectables de PFAS tienen 15 veces más probabilidades de estar contaminadas con estos compuestos”, declaró Jennifer Hoponick Redmon, autora principal del estudio. El informe destaca que aproximadamente el 18% de las cervecerías en EE. UU. operan en áreas con agua contaminada por PFAS, y las cervecerías más pequeñas, que dependen del agua municipal sin tratamientos adicionales, presentan los niveles más altos de estas sustancias químicas.
Los PFAS son compuestos sintéticos utilizados en productos como utensilios de cocina antiadherentes, tejidos impermeables y espumas para apagar incendios. La exposición a estos químicos ha sido vinculada con diversos problemas de salud, incluidos trastornos hormonales, problemas inmunológicos y un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer, según la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA).
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El estudio también menciona que, a nivel global, se detectaron pequeñas cantidades de PFAS en cervezas producidas fuera de EE. UU., específicamente en México y los Países Bajos, pero los niveles fueron significativamente más bajos que en las cervezas de los estados más afectados. A pesar de estos hallazgos, la mayor preocupación sigue siendo el impacto de los PFAS en la salud pública en los EE. UU.
“Es crucial que las cervecerías implementen sistemas de filtración más eficientes para reducir los niveles de PFAS en el agua utilizada en la producción de cerveza,” añadió Redmon. El estudio recomienda mejorar la filtración en las plantas de tratamiento de agua y en las propias cervecerías para mitigar este riesgo. También destaca la importancia de que los consumidores sean conscientes del origen de las cervezas que consumen y de la calidad del agua utilizada en su elaboración.
El Grupo de Trabajo Ambiental (EWG) ha actualizado su mapa de contaminación por PFAS en los EE. UU., mostrando más de 8.800 ubicaciones donde el agua potable contiene estos compuestos. Además, se estima que alrededor de 143 millones de personas en el país consumen agua con niveles detectables de PFAS, lo que agrava la preocupación sobre el riesgo potencial para la salud pública.
Con este estudio, se subraya la necesidad urgente de abordar la contaminación del agua potable en el país y la importancia de que las cervecerías, especialmente las pequeñas y medianas, adopten tecnologías adecuadas para filtrar estos compuestos en sus productos.