Un proyecto de ley en Texas que pondría fin a la matrícula estatal para estudiantes indocumentados avanzó en el Senado, aumentando la incertidumbre sobre el acceso a la educación superior para miles de jóvenes que han vivido la mayor parte de sus vidas en el estado.
El Comité K-16 del Senado aprobó el Proyecto de Ley Senatorial 1798 con una votación de 9-2 el 6 de mayo de 2025. La medida, que eliminaría la elegibilidad para la matrícula estatal de estudiantes indocumentados, fue rápidamente dirigida al pleno para su discusión y posible votación. Este proyecto también requeriría que los estudiantes que anteriormente calificaron para la matrícula estatal pagaran la diferencia entre la matrícula estatal y la de fuera del estado.
El senador Mayes Middleton, autor de la propuesta, defendió la ley, argumentando que los contribuyentes de Texas están financiando la educación superior de personas en el país de manera ilegal, un costo que estimó en $150 millones para el año académico 2024-2025. “Estos fondos podrían haberse utilizado para los residentes legales, tal vez incluso para reducir la matrícula y las tasas”, comentó Middleton.
El Proyecto de Ley 232 de la Cámara de Representantes, también en consideración, tiene objetivos similares. El representante Cody Vasut, autor de la propuesta en la Cámara, busca que los estudiantes indocumentados mayores de 18 años presenten prueba de que solicitaron la residencia permanente para acceder a la matrícula estatal. Ambos proyectos obligarían a los estudiantes a cubrir la diferencia de matrícula si se determina que su estatus migratorio fue mal clasificado o si su solicitud de residencia es rechazada.
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Además, el proyecto de ley aprobado por el Senado propone sanciones adicionales para los estudiantes que no paguen la diferencia en matrícula, incluyendo la retención de su diploma si no cubren el monto dentro de los 30 días posteriores a la notificación. También se prohíbe el uso de fondos estatales en ayuda financiera para estos estudiantes y obliga a las universidades a denunciar a los estudiantes que crean que han tergiversado su estatus migratorio.
La medida recibió apoyo de grupos que abogan por restricciones a la inmigración, como Texans for Strong Borders, cuyo presidente Chris Russo afirmó que la propuesta ayudará a reducir los incentivos para la inmigración ilegal.
No obstante, estudiantes indocumentados y sus defensores se han manifestado en contra del proyecto de ley, alegando que ha permitido que muchos de ellos contribuyan significativamente a la economía del estado. Emiliano Valencia, un estudiante indocumentado que ha vivido en Texas desde los dos años, destacó su éxito profesional gracias a la matrícula estatal. “He creado más de cien empleos”, afirmó Valencia, quien subrayó que, aunque no es estadounidense por los papeles, se considera texano por su ética de trabajo.
Texas, que fue pionero en 2001 al permitir a los estudiantes indocumentados acceder a la matrícula estatal, podría ver revertida esta política si la nueva ley es aprobada. En la actualidad, aproximadamente un 1,5% de los estudiantes en universidades de Texas se benefician de esta legislación.
A pesar de que en el pasado han fracasado intentos de eliminar la matrícula estatal para estudiantes indocumentados, el contexto político actual podría hacer más factible la aprobación de esta ley, lo que genera preocupación entre defensores de los derechos de los inmigrantes, como Faye Kolly de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración. “Este proyecto de ley podría violar la ley federal al discriminar por estatus migratorio”, comentó Kolly en su testimonio.
La legislación sigue avanzando en medio de un clima político tenso, lo que podría cambiar significativamente el acceso a la educación superior en el estado para muchos jóvenes texanos.


































