La Cámara de Representantes de Texas aprobó este jueves de forma preliminar el Proyecto de Ley 1738, que busca eliminar del Código Penal una ley estatal de 1973 que prohíbe las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. La medida fue aprobada con 72 votos a favor y 55 en contra, incluyendo el respaldo de 12 republicanos.
El proyecto, promovido por el representante Venton Jones, demócrata de Dallas y uno de los primeros legisladores abiertamente homosexuales y afroamericanos del estado, busca retirar del estatuto una disposición considerada inconstitucional desde 2003, cuando la Corte Suprema de EE.UU. anuló su aplicación en el caso Lawrence vs. Texas.
“Trabajar en este proyecto de ley ha sido un proceso gradual, durante tanto tiempo”, declaró Jones. “Me apoyo en el trabajo de quienes lo han impulsado antes que yo, y de ahí mi fuerza”.
Esta es la primera vez que la propuesta avanza más allá del debate preliminar. Se espera una segunda votación en la Cámara este viernes, antes de que pase al Senado estatal, donde su futuro legislativo es incierto debido a la carga de trabajo antes del fin de la sesión el 2 de junio.
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En su intervención ante sus colegas, Jones enfatizó que la propuesta no busca reabrir el debate sobre Lawrence vs. Texas, sino reafirmar derechos básicos:
“Les pido que voten por una ley que fortalezca las libertades civiles fundamentales y las libertades individuales que todos los tejanos merecen”, sostuvo.
La iniciativa ha generado alianzas inesperadas. El representante Brian Harrison, republicano de Midlothian, firmó como coautor del proyecto, a pesar de sus marcadas diferencias ideológicas con Jones.
“Criminalizar la homosexualidad no es función del gobierno, y apoyo su derogación”, dijo Harrison, quien también mencionó el respaldo de figuras conservadoras como Ted Cruz y el juez Clarence Thomas.
Aunque la ley ha sido inaplicable desde hace más de 20 años, Jones advirtió sobre el riesgo de mantenerla en los libros. Recordó que, tras la anulación de Roe v. Wade en 2022, el fiscal general Ken Paxton reactivó un antiguo estatuto antiaborto como base legal, generando litigios.
“Ya era hora de hacerlo, y ahora más aún”, subrayó Jones.
La derogación de la ley es considerada por muchos legisladores como un paso simbólico, pero significativo en la defensa de las libertades individuales y en la prevención de usos indebidos de estatutos obsoletos en el futuro.
El proyecto continuará su curso legislativo en los próximos días. De ser aprobado en ambas cámaras, marcaría un cambio histórico en la legislación estatal relacionada con los derechos LGBTQ+ en Texas.