La Cámara de Representantes de Texas se prepara para votar este miércoles un proyecto de ley que busca aclarar la prohibición casi total del aborto en el estado. La iniciativa, que ya fue aprobada de forma unánime en el Senado, ha generado expectativas bipartidistas pese a las objeciones desde ambos lados del espectro político.
Texas prohibió todos los abortos hace tres años, exceptuando únicamente los casos en los que esté en riesgo la vida de la paciente. Sin embargo, médicos y expertos legales han advertido que esa excepción está redactada de manera ambigua y con sanciones tan severas que muchos procedimientos necesarios han sido retrasados o denegados.
Desde la entrada en vigor de la ley, decenas de mujeres han denunciado la negativa de atención médica en casos críticos, y al menos tres muertes han sido atribuidas a esa falta de claridad legal.
Ante esta situación, los legisladores redactaron el Proyecto de Ley Senatorial 31, también conocido como Ley de Vida de la Madre, cuyo objetivo no es ampliar el acceso al aborto, sino precisar los términos bajo los cuales puede realizarse un aborto por razones médicas.
La legislación fue el resultado de una negociación entre grupos médicos, organizaciones antiaborto y legisladores republicanos como el senador Bryan Hughes y el representante Charlie Geren.
“Esta es la ley en Texas. Es clara. Cumplámosla”, declaró Hughes durante el debate en el Senado.
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El proyecto propone unificar el lenguaje legal, incorporar precedentes judiciales recientes y establecer capacitaciones obligatorias para médicos y abogados sobre la ley actual.
Aunque el Senado apoyó mayoritariamente el texto, los demócratas criticaron que no incluya excepciones por violación, incesto o anomalías fetales letales.
“Quienes están trabajando en esta solución son quienes crearon el problema”, dijo la senadora Molly Cook de Houston. “Este proyecto confirma que todos coincidimos en que algo no funciona en Texas”.
En la Cámara, la votación podría enfrentarse a nuevos obstáculos. Algunos republicanos conservadores expresaron dudas sobre la posibilidad de que la ley abra una puerta a abortos bajo interpretación médica.
“¿Qué impediría a un médico marcar una casilla para justificar un aborto a pedido?”, preguntó el representante Mike Olcott durante una audiencia reciente.
Los impulsores del proyecto han subrayado que no se trata de una legislación “pro elección”, sino de proteger a las madres y respaldar legalmente a los médicos que actúan bajo emergencia médica.
“Este no es un proyecto que promueva la libertad de elección”, aseguró Geren. “Es un proyecto que protege la vida de las madres”.
El proyecto ha recibido críticas de organizaciones médicas como el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos de Texas, que argumentan que no ofrece suficientes garantías.
No obstante, hospitales y otros profesionales de salud ven el proyecto como un paso necesario para permitir intervenciones críticas sin riesgo de procesos judiciales o sanciones económicas.
“Nuestra esperanza es que las diferencias políticas se dejen de lado”, dijo John Hawkins, presidente de la Asociación de Hospitales de Texas. “Está en juego la vida de las madres”.
La Cámara también debatirá el Proyecto de Ley Senatorial 33, que busca prohibir el uso de fondos públicos para facilitar abortos fuera del estado, una medida que afecta principalmente a Austin y San Antonio.


































