El secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., anunció este martes que la vacuna contra la COVID-19 ya no está incluida en las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para niños sanos ni mujeres embarazadas sin condiciones médicas preexistentes.
“En resumen: Es sentido común y buena ciencia”, escribió Kennedy en su cuenta de X, acompañando el mensaje con un video en el que aparece junto a Jay Bhattacharya, director de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), y Marty Makary, comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).
La nueva decisión se alinea con las directrices anunciadas la semana pasada por la FDA, que afirmó que revisará sus criterios de aprobación para las vacunas contra la COVID-19. El objetivo será limitar su recomendación a personas mayores de 65 años y a cualquier persona mayor de 6 meses con uno o más factores de riesgo.
“Mientras que todos los demás países de altos ingresos limitan las recomendaciones de vacunas a los adultos mayores… Estados Unidos ha otorgado una amplia autorización de comercialización a todos los estadounidenses mayores de 6 meses”, escribieron el comisionado de la FDA, Marty Makary, y el jefe de vacunas, Vinay Prasad, en una declaración conjunta.
También te puede interesar: SSA limpia registros de 12 millones de muertos
Con esta medida, el gobierno actual rompe con la estrategia sanitaria implementada por la administración anterior, que promovía dosis de refuerzo para la mayoría de la población, incluidos los niños sanos. Kennedy criticó esas políticas por considerar que no contaban con respaldo clínico suficiente: “El año pasado, el gobierno de Biden instó a los niños sanos a recibir otra dosis… a pesar de la falta de datos clínicos que respalden la estrategia de dosis de refuerzo en niños”.
El anuncio representa un giro significativo en la política nacional de inmunización, dado que hasta 2024 la vacuna contra la COVID-19 formaba parte del calendario de vacunación pediátrico recomendado. Esta decisión también coincide con la visión que ha sostenido Kennedy Jr. sobre aplicar una “ciencia de estándar de oro” en la toma de decisiones sanitarias.
La medida ha generado diversas reacciones en la comunidad médica y científica, aunque no se han emitido pronunciamientos oficiales de asociaciones pediátricas hasta el cierre de esta edición. Se espera que en los próximos días se publiquen actualizaciones sobre el acceso, disponibilidad y criterios de aplicación para los grupos aún recomendados.
Con esta resolución, Estados Unidos se suma a la tendencia internacional de restringir las vacunas COVID-19 a los grupos de mayor riesgo, adoptando un enfoque más conservador y focalizado frente a la inmunización contra el virus.


































