La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió este viernes a favor de la administración del presidente Donald Trump, autorizando al equipo del Department of Government Efficiency (DOGE) el acceso a los sistemas del Social Security Administration (SSA), los cuales contienen información confidencial de millones de ciudadanos.
Con mayoría conservadora, el máximo tribunal revocó la orden de una jueza federal de Maryland que había limitado el acceso del equipo DOGE a los datos de la SSA por motivos de privacidad. La decisión marca la primera victoria de la administración Trump en la Corte Suprema respecto al controversial programa DOGE, originalmente impulsado por el empresario Elon Musk.
El equipo DOGE fue creado con la finalidad de reducir el desperdicio y el fraude en el aparato estatal. En mayo, Musk —quien ya no lidera el equipo— calificó el sistema de seguridad social como un “esquema Ponzi” y aseguró que identificar irregularidades en ese ámbito sería clave para recortar el gasto público.
“El acceso completo es necesario para cumplir con nuestra misión de eficiencia gubernamental”, indicó la administración Trump tras conocerse el fallo. El Solicitor General John Sauer añadió que “la orden previa representa una intromisión judicial inaceptable en funciones del poder ejecutivo”.
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La jueza Ellen Hollander, del Distrito de Maryland, había considerado en su fallo inicial que el accionar de DOGE en el SSA se basaba en “poco más que sospechas” y equivalía a una “expedición de pesca” sin pruebas sustanciales. Si bien permitió el acceso a datos anónimos a personal capacitado y con antecedentes verificados, prohibió el uso irrestricto de información sensible.
Por su parte, el grupo Democracy Forward, representante de sindicatos y jubilados que interpusieron la demanda, expresó su preocupación: “La decisión deja desprotegida la información más personal de los estadounidenses”.
La Corte de Apelaciones había rechazado previamente levantar la restricción de forma inmediata. Sin embargo, la votación evidenció divisiones ideológicas: jueces conservadores en minoría argumentaron que “no existen pruebas de espionaje dirigido ni filtraciones por parte de DOGE”.
Este caso es uno de los más de 25 litigios presentados contra las políticas del equipo DOGE, cuyas medidas han incluido despidos masivos y recortes presupuestales en múltiples agencias federales.
Desde su fundación, DOGE ha sido un componente central en la agenda conservadora de Trump para transformar la administración pública. No obstante, también se ha convertido en blanco de aproximadamente 200 demandas judiciales que cuestionan decisiones en áreas como inmigración, educación y manejo de recursos humanos en el gobierno federal.
La decisión de la Corte Suprema refuerza la capacidad del ejecutivo para avanzar con su programa de eficiencia, aunque sigue generando controversia por los posibles riesgos que representa para la privacidad de los ciudadanos.


































