El máximo tribunal de Argentina confirmó el martes una sentencia de seis años de prisión para la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en un fallo que la inhabilitó permanentemente para ejercer cargos públicos tras la condena por corrupción que determinó que había encomendado contratos estatales a un amigo mientras era primera dama y presidenta.
El explosivo fallo de la Corte Suprema dejó a Fernández, la carismática pero profundamente divisiva ex líder de Argentina, sujeta a arresto y provocó que sus partidarios salieran a las calles de Buenos Aires, la capital de Argentina, y bloquearan las principales autopistas en protesta.
El tribunal solicitó al Ministerio de Seguridad de Argentina la creación de un centro de detención para Fernández, de 72 años. Su abogado defensor, Carlos Beraldi, declaró a C5N, un canal de televisión de Buenos Aires, que había solicitado que se le permitiera a Fernández cumplir su condena en arresto domiciliario dada su edad.
El fallo prohíbe a Fernández presentarse a las elecciones legislativas de Buenos Aires de este otoño, pocos días después de haber lanzado su campaña.
Fernández, quien dominó la política argentina durante dos décadas y forjó el principal movimiento populista de izquierda del país conocido como kirchnerismo, después de que ella y su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner, rechazaran las acusaciones por considerarlas motivadas políticamente.


































