Una luz de esperanza para las personas atrapadas en sus cuerpos por la parálisis severa ha surgido desde Michigan, donde la empresa Paradromics, con sede en Austin, ha probado por primera vez en un humano su dispositivo de Interfaz Cerebro-Computadora (BCI). Este hito promete remodelar el futuro de la medicina y la comunicación.
Matt Angle, CEO y fundador de Paradromics, describió la cirugía como un paso crucial que acerca su plataforma a cambiar vidas. “Nuestra plataforma Connexus BCI ha sido probada previamente en ovejas, pero lo que no habíamos hecho era usarla en personas y registrar sus señales. Y eso es lo que hicimos hace unas semanas”, explicó Angle.
La oportunidad se presentó durante una cirugía de epilepsia ya programada, gracias a la generosidad de un paciente voluntario. En una ventana de menos de 10 minutos, el equipo pudo implantar el dispositivo para registrar las señales cerebrales y luego retirarlo de forma segura.
El corazón del sistema es un “módulo cortical” que se implanta en la superficie del cerebro. “Aquí en el borde del dispositivo, tienes 421 microcables de Platino-Iridio. Cada uno es más delgado que la mitad de un cabello humano”, detalló Angle. Estos cables se insertan en el tejido para registrar neuronas individuales, permitiendo una BCI de alta velocidad de datos.
También te puede interesar: Cae vidrio de edificio por 3ra vez en el año
Esta capacidad para “escuchar” miles de neuronas simultáneamente desbloquea una cantidad asombrosa de información. En estudios con animales, el dispositivo de Paradromics alcanzó tasas de datos superiores a 130 bits por segundo, una cifra entre 10 y 20 veces mayor que los 5 a 10 bits por segundo reportados en los ensayos de la BCI de Neuralink, la empresa de Elon Musk.
Más allá de la tecnología, el Dr. Stephen Ryu, Director Médico de Paradromics, enfatizó el compromiso con la seguridad del paciente. “En Paradromics, la seguridad del paciente no es solo un eslogan. Es nuestra Estrella Polar. Todo lo que hacemos se basa en garantizar que lo que hacemos es seguro”.
Con este exitoso procedimiento completado, la empresa ahora se enfoca en su primer objetivo: “Restaurar la comunicación para personas que han perdido la capacidad de comunicarse”, afirmó Angle, quien concluyó que la meta final es aún mayor: “Si puedes mover datos entre cerebros y computadoras, puedes reformular problemas biológicos difíciles como problemas tecnológicos solucionables”.