Cuatro personas detenidas en el centro de detención migratoria Delaney Hall continúan desaparecidas este viernes, tras una revuelta registrada la noche anterior por supuestas malas condiciones en el lugar, informaron las autoridades.
El incidente, ocurrido en una instalación administrada por la empresa privada GEO Group, motivó un cierre total del centro luego de que la policía respondiera a reportes de disturbios internos. Según abogados y familiares, los migrantes iniciaron el levantamiento debido a la baja calidad y demora en la entrega de alimentos.
Desde primeras horas del viernes, el alcalde de Newark, Ras Baraka, emitió un comunicado exigiendo “respuestas inmediatas y una comunicación clara” con el Department of Homeland Security (DHS) y la compañía administradora.
“Nos preocupan los reportes de lo ocurrido en Delaney Hall, desde la falta de alimentos hasta el maltrato, el motín y la fuga de detenidos”, señaló Baraka. “Toda esta situación refleja una grave falta de supervisión sobre aspectos básicos, incluidas leyes de zonificación y derechos constitucionales fundamentales.”
También te puede interesar: Gasolina subirá hasta 25 centavos por galón
La tensión también se vivió en el exterior del centro, donde manifestantes intentaron bloquear vehículos e ingresaron en confrontaciones con agentes de Immigration and Customs Enforcement (ICE). La protesta se organizó en respuesta a redadas migratorias realizadas días antes.
Un alto funcionario del DHS informó a Associated Press que se ha desplegado un mayor número de agentes para localizar a los fugados, cuyos nombres aún no han sido revelados.
La organización American Friends Service Committee denunció que los internos recibían porciones mínimas de comida, con desayunos a las 6 a.m., cenas a las 10 p.m. y sin almuerzo, lo cual habría sido el detonante principal del motín.
Delaney Hall, con capacidad para mil personas, fue inaugurado este año por ICE como parte de un contrato de 15 años por mil millones de dólares. La medida se enmarca en las políticas migratorias implementadas bajo la administración del presidente Donald Trump, con énfasis en el endurecimiento de controles migratorios.
La ciudad de Newark es una de las cuatro jurisdicciones de New Jersey que enfrenta demandas por implementar políticas de santuario, que limitan la cooperación con ICE. Aunque no existe una definición oficial, el término suele referirse a la protección local frente a la deportación federal de inmigrantes.
Hasta el momento, no se ha informado de personas heridas durante la revuelta ni del estado actual de la instalación. Las autoridades locales han solicitado acceso inmediato para inspeccionar el lugar y evaluar las condiciones de los detenidos.


































