Un juez federal en San Francisco denegó este martes la solicitud urgente del estado de California para detener el despliegue de tropas de la National Guard en Los Angeles, autorizado por el presidente Donald Trump en respuesta a las recientes protestas por redadas migratorias.
La moción de emergencia fue presentada por el gobernador Gavin Newsom y el fiscal general Rob Bonta en un intento de bloquear lo que calificaron como una “militarización inconstitucional” de las calles angelinas. Sin embargo, el juez federal optó por fijar una audiencia para el jueves 12 de junio a las 13:30 PST, en lugar de emitir una orden inmediata.
La Department of Justice calificó la presentación como “legalmente infundada” y argumentó que impedir el despliegue pondría “en riesgo la seguridad del personal del Department of Homeland Security y entorpecería operaciones federales”, según reportó CNN.
El conflicto se originó tras el despliegue inicial de 2,000 soldados de la National Guard el sábado 7 de junio, ordenado por Trump desde Air Force One, justificando la medida bajo una cláusula legal que permite movilizar tropas federales en caso de “rebelión o peligro de rebelión contra la autoridad del Gobierno de Estados Unidos”.
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“La administración federal está usando a las fuerzas armadas contra ciudadanos estadounidenses. Esto es inédito y una amenaza directa a nuestra democracia”, declaró Newsom tras la presentación legal. “Trump se comporta como un tirano, no como un presidente”, añadió.
El mismo día, se registraron protestas intensas en zonas como Paramount y el centro de Los Angeles, con uso de gas lacrimógeno por parte de agentes de Border Patrol y enfrentamientos con la California National Guard. Las manifestaciones se intensificaron luego de que decenas de personas fueran detenidas por autoridades migratorias.
El presidente Trump, en declaraciones a Fox News, relató que llamó a Newsom el viernes 7 de junio para exigirle que “pusiera orden y detuviera los disturbios”, y acusó al gobernador de mentir sobre el contacto. “Aquí está la evidencia, dijo que nunca hablé con él, y hablamos por 16 minutos”, afirmó. Newsom respondió en su cuenta de X que “no hubo llamada”.
En la noche del lunes 9 de junio, Trump autorizó el envío de 2,000 efectivos adicionales. Según el Department of Defense, la cantidad de tropas en Los Angeles aumentó de 300 a 1,700, y se sumaron 700 Marines en apoyo a la National Guard.
Los abogados del estado informaron a la corte que su intención no es impedir la protección de propiedades federales, sino evitar el uso de tropas militarizadas para labores policiales en zonas civiles. El recurso legal presentado forma parte de una demanda contra Trump y el secretario de Defensa Pete Hegseth, por presunta violación de la Constitución y abuso de la autoridad bajo el Título 10.


































