La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó el miércoles que México podría tomar medidas para proteger su industria de no llegar a un acuerdo con Estados Unidos tras la decisión del día previo de elevar a 50% los aranceles para el acero y el aluminio.
Sheinbaum objetó la medida proteccionista acordada por el presidente Donald Trump, considerándola como “injusta”, y recordó que México importa más acero de Estados Unidos de lo que exporta.
Según las autoridades mexicanas, en el comercio del acero y el aluminio Estados Unidos tiene un superávit con México de $6,897 millones de dólares.
Las exportaciones de México a Estados Unidos de acero, aluminio y sus manufacturas representan escasamente un 2.1% de las exportaciones totales del país latinoamericano.
Sheinbaum también planteó que la decisión no tiene “sustento legal” debido a que hay un tratado que regula todo lo relativo al intercambio comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (el T-MEC).
El incremento del arancel se da luego de semanas de negociaciones entre autoridades de Estados Unidos y México para evitar el arancel de 25% que impuso en febrero Trump al acero y aluminio. Pese a este revés, México ha logrado avances para revertir imposiciones al sector automotriz.
La mandataria destacó la “buena colaboración” que mantiene su gobierno con Washington en todas áreas, incluida la seguridad, e insistió en que ante ese contexto “no creemos que tenga sustento” la aplicación de nuevos aranceles.