Durante un evento celebrado este jueves en la East Room de la White House, el presidente Donald Trump firmó una serie de leyes que anulan las normas sobre emisiones de vehículos establecidas por el estado de California. En esa ocasión, reveló nuevos detalles sobre sus conversaciones con Elon Musk, CEO de Tesla y antes aliado político suyo.
Trump comentó que, aunque está eliminando el mandato federal de vehículos eléctricos (EV), Musk nunca intentó influenciarlo al respecto. “Le pregunté por qué no me mencionó nada sobre eso. Me dijo: ‘Mientras sea igual para todos, podré competir’. Pensé que fue una respuesta muy honesta”, declaró el mandatario.
El comentario surge días después de una disputa pública entre ambos. A fines de la semana pasada, Musk y Trump intercambiaron publicaciones en redes sociales. En una de ellas, que luego fue eliminada, Musk escribió que Trump “está en los archivos de Epstein”. El miércoles a las 3 a.m., Musk expresó en X que se arrepentía de algunas publicaciones, sin precisar cuáles. “Fueron demasiado lejos”, escribió.
También te puede interesar: Pentágono tiene planes para Groenlandia
La tensión entre ambos inició por el proyecto legislativo “One Big Beautiful Bill”. Musk criticó la propuesta por su elevado presupuesto, pese a haber participado en iniciativas de reducción del gasto público. Trump respondió que la verdadera razón de la crítica era que el proyecto eliminaba subsidios para los vehículos eléctricos.
Sin embargo, Trump insistió este jueves en que Musk nunca intentó cambiar su postura sobre los EV. “Le pregunté porque era raro: él fabrica autos eléctricos y nosotros decimos que no vas a estar obligado a hacerlos. Pero me respondió: ‘Hacemos un producto mejor. Mientras estemos en igualdad de condiciones, vamos bien’”, relató Trump.
En marzo, luego de actos de vandalismo contra instalaciones de Tesla, Trump adquirió públicamente un Model S rojo como gesto de apoyo a Musk. La compra generó cuestionamientos éticos, ya que los presidentes no pueden conducir vehículos por motivos de seguridad. Consultado este jueves si aún conserva el auto, Trump indicó que tal vez lo “mueva un poco” en la zona cercana al West Wing.
Durante el mismo evento, el presidente criticó a los vehículos eléctricos por considerarlos “ineficientes y poco confiables”. A pesar del distanciamiento reciente con Musk, reiteró que el empresario no influyó en la eliminación del mandato EV y que sus decisiones responden a principios de libre mercado.
La firma de estas leyes marca un retroceso en las políticas ambientales impulsadas por California. Según expertos, la decisión podría tener implicancias a nivel nacional en la industria automotriz y en las metas climáticas de Estados Unidos.