En un giro histórico en la política de Estados Unidos hacia Medio Oriente, el presidente Donald Trump firmó el lunes una Orden Ejecutiva que pone fin al programa general de sanciones económicas contra Siria. La administración enmarcó la decisión como un paso fundamental para apoyar el camino del país hacia la paz y la estabilidad tras la caída del régimen de Assad.
La orden, aunque de amplio alcance, es específica en sus exclusiones. Si bien se levantan las sanciones económicas generales para permitir la reconstrucción y el flujo comercial, se mantienen intactas las medidas punitivas contra individuos y entidades específicas. Estas incluyen al expresidente Bashar al-Assad, sus socios, violadores de derechos humanos, narcotraficantes, personas vinculadas a actividades con armas químicas, ISIS y sus afiliados, así como a los representantes de Irán en la región.
Este movimiento cumple una promesa que Trump hizo en mayo durante una visita a Riyadh, Arabia Saudita. En ese viaje, el presidente se reunió con el líder interino de Siria, Ahmed al-Sharaa, en el primer encuentro de este nivel en más de una década. Fue allí donde Trump anunció su intención de normalizar las relaciones y levantar las sanciones para darle a Siria una “oportunidad para la grandeza”.
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La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reafirmó esta postura el lunes. “Esto es un esfuerzo para promover y apoyar el camino del país hacia la estabilidad y la paz”, dijo Leavitt. “Él está comprometido a apoyar una Siria que sea estable, unificada y en paz consigo misma y con sus vecinos”.
La decisión de Washington llega en un momento de consenso internacional. La Unión Europea también ha levantado la mayoría de sus sanciones económicas restantes sobre Siria, en un esfuerzo coordinado para apoyar al nuevo gobierno y facilitar la ayuda humanitaria y la reconstrucción.
Por su parte, la portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, declaró que la orden reafirma la creencia del presidente de que los sirios merecen “un futuro de seguridad y prosperidad”. Trump había calificado previamente las sanciones como “brutales y paralizantes”, reconociendo que, si bien cumplieron una función importante, ahora es el “momento de brillar” para Siria.


































