Desde Fort Bragg, Carolina del Norte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que impulsará un proyecto de ley que impondría un año de cárcel a quienes quemen la bandera nacional. La iniciativa, que cuenta con respaldo legislativo, fue revelada durante un acto por el 250.º aniversario del U.S. Army.
“Las personas que queman nuestra bandera deberían ir a la cárcel por un año”, afirmó Trump ante cientos de asistentes, entre ellos el senador por Missouri, Josh Hawley, y autoridades militares. Al dirigirse a los legisladores presentes, preguntó: “¿Ustedes están a favor de esto? Vaya, este sería un mal momento para que digan que no”. La declaración provocó aplausos y risas entre el público.
Horas antes del evento, el senador Hawley expresó su apoyo en X (antes Twitter): “Estoy con Trump en esta. Cualquiera que queme nuestra bandera mientras comete un delito debería ir a la cárcel, que se duplique la condena”. El legislador añadió que “cometer un delito no está protegido por la Primera Enmienda”.
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Trump hizo referencia directa a las recientes protestas en Los Angeles, donde manifestantes quemaron banderas estadounidenses mientras portaban emblemas de otros países. “Eso no lo hizo gente que ama a nuestro país”, dijo. También calificó esas acciones como una “invasión extranjera” y advirtió que podría invocar la Insurrection Act si la situación lo requiere.
El mandatario describió Los Angeles como “un basurero” y prometió emplear todos los recursos federales para “restablecer la ley y el orden” y “liberar la ciudad”. En su discurso, también defendió el uso de fuerzas militares para contener disturbios, respaldando las operaciones recientes del ICE.
El evento en Fort Bragg fue una mezcla de celebración patriótica y mitin político. Participaron el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario del Army, Dan Driscoll, ambos veteranos. Hegseth afirmó que el ejército “está eliminando tonterías progresistas”, mientras Driscoll elogió a Trump como “el mejor reclutador en la historia de nuestro Ejército”.
La jornada incluyó exhibiciones militares, simulacros de ataque, helicópteros, misiles, juegos para niños y puestos de mercancía política del presidente. Fort Bragg, hogar de unidades como los Green Berets y la 82nd Airborne Division, fue el escenario del evento, antesala del desfile militar previsto en Washington, D.C., por el aniversario del Army y el cumpleaños 79 de Trump.
Finalmente, Trump anunció que restaurará los nombres originales de siete bases militares que fueron renombradas durante el mandato de Joe Biden, incluyendo Fort Hood, Fort Gordon y Fort Pickett, con el objetivo de “recuperar el espíritu guerrero” de las Fuerzas Armadas.


































