Su alianza fue espectacular y su ruptura está resultando igual de dramática. Donald Trump y Elon Musk se separaron oficialmente el jueves , como si se tratara de un reality show. El presidente expresó su “gran decepción”, mientras que el empresario lo acusó de “ingratitud”.
“Mira, Elon y yo teníamos una excelente relación. No sé si la seguiremos teniendo. Me sorprendió”, declaró el presidente republicano a la prensa en el Despacho Oval. Sus comentarios se produjeron después de que Musk, hasta hace poco uno de sus asesores más cercanos, denunciara públicamente el proyecto de ley de presupuesto de Trump como una “abominación”.
El hombre más rico del mundo respondió en vivo en su plataforma de redes sociales X mientras Trump todavía estaba dirigiéndose a las cámaras.
El canciller alemán, Friedrich Merz, un testigo silencioso y estoico, estuvo presente durante las declaraciones de Trump.
Trump, de 78 años de edad, arremetió contra el jefe de SpaceX y Tesla desde los primeros minutos de la reunión con el dirigente alemán.
«Estoy muy decepcionado, porque Elon conocía los entresijos de este proyecto de ley mejor que casi cualquiera de los que están sentados aquí (…) De repente le plantea un problema», aseguró Trump cuando le preguntaron por Musk.
Todo ello menos de una semana después de que Trump despidiera en el despacho oval de la Casa Blanca al rostro visible de la comisión de eficiencia gubernamental conocida como DOGE y encargada de recortar los gastos.


































