El Departamento de Comercio de Estados Unidos ha asestado un nuevo golpe a la economía agrícola mexicana al anunciar la imposición de un arancel del 17% sobre la mayoría de los tomates frescos importados desde México.
Esta medida entra en vigor tras la retirada de EE. UU. del Acuerdo de Suspensión de la Investigación Antidumping sobre Tomates Frescos de México, un pacto de 2019 que permitía el ingreso libre de aranceles de este producto al mercado estadounidense.
LEA TAMBIÉN Sheinbaum explica apoyo a mexicanos afectados por las inundaciones en Texas
Aunque la administración de Washington había anticipado inicialmente un recargo del 20.91%, la cifra final se ajustó al 17%. A pesar de esta ligera disminución, el impacto de la decisión se perfila como significativo para los productores de tomate mexicanos, quienes ahora enfrentarán un costo adicional considerable al exportar su producto a su principal mercado.
La terminación del acuerdo y la subsiguiente imposición arancelaria generan incertidumbre y preocupación en el sector agrícola de México, que ya se prepara para afrontar las repercusiones económicas de esta nueva política comercial estadounidense.
Actualmente, México abastece 90% de los tomates que importa Estados Unidos, recordó en abril el ministro mexicano de Agricultura, Julio Berdegué.