Este lunes comenzó la construcción del reemplazo del Cow Creek Bridge en la carretera RM 1431, una estructura vital que fue destruida por las históricas inundaciones del pasado 5 de julio. Las autoridades prometen que el nuevo puente será más alto, más ancho y significativamente más resistente que el anterior.
Poco quedó del Cow Creek Bridge original después de que las aguas de la inundación, cargadas de escombros, lo arrancaran de sus cimientos. La estructura era utilizada por cerca de 3,500 vehículos diariamente, y residentes del área han señalado que el tráfico ha aumentado constantemente durante décadas, por lo que una mejora era necesaria mucho antes del desastre.
La reconstrucción es una máxima prioridad, ya que el puente es un enlace crucial entre las comunidades de Marble Falls, Lago Vista y Cedar Park. A diferencia del puente construido en 1960, el Departamento de Transporte de Texas (TXDOT) detalló que el nuevo diseño incluirá carriles estándar de 12 pies (3.6 metros), arcenes de 6 pies (1.8 metros) y una franja de separación central para mayor seguridad.
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El contrato, valorado en $4 millones, fue adjudicado a la empresa Hunter Industries con un plazo sin precedentes de solo 60 días. Según funcionarios de TXDOT, este cronograma acelerado es posible únicamente porque se lograron reasignar vigas de concreto de otro proyecto estatal, evitando así una espera de hasta seis meses que requeriría la fabricación de vigas nuevas.
Para asegurar la rapidez, TXDOT confirmó la existencia de un incentivo financiero de hasta $1 millón para la constructora si termina el trabajo con 20 días de antelación. Se informó que la empresa planea trabajar los siete días de la semana. El objetivo de esta urgencia es reabrir el puente lo más cerca posible del inicio del año escolar en el distrito de Marble Falls, programado para el 25 de agosto.
Durante la construcción, los conductores deberán usar un desvío de aproximadamente 40 millas (64 km). El nuevo puente se construirá cinco pies (1.5 metros) más alto que el anterior y con un canal más ancho, aumentando en un 10% la capacidad para el paso de agua. El diseño está preparado para resistir tormentas de gran magnitud, conocidas como “tormentas de 25 años”, asegurando su durabilidad ante futuros eventos climáticos.