Decenas de padres de Texas se manifestaron este lunes frente a la White House para exigir respuestas y acciones concretas tras la tragedia ocurrida en Camp Mystic. La protesta se centró en los recientes recortes a los sistemas federales de preparación para desastres, los cuales, según los manifestantes, contribuyeron a la pérdida de vidas.
Con un acto solemne y emotivo, el grupo busca llamar la atención sobre las devastadoras consecuencias de estas políticas. La protesta marca un punto de inflexión en el debate sobre la seguridad y el cambio climático en el país.
La manifestación tuvo un poderoso componente visual. Los padres colocaron 27 baúles de campamento infantiles vacíos sobre la acera. Cada uno de estos baúles fue puesto en honor “a una de las jóvenes vidas perdidas en Camp Mystic”, creando un impactante memorial improvisado que confronta directamente a los responsables de las políticas públicas.
Este gesto simbólico no solo representa el luto, sino también una firme exigencia de responsabilidad. Los padres argumentan que la tragedia pudo haberse evitado si los sistemas de alerta temprana y prevención de desastres no hubieran sido debilitados.
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Los manifestantes señalaron directamente los “recortes federales a sistemas críticos de preparación para desastres”. Hicieron especial hincapié en la reducción de presupuestos para agencias clave como FEMA, NOAA y el National Weather Service, organismos fundamentales para el monitoreo y respuesta ante fenómenos naturales.
Además, el grupo apuntó al rol de “la industria de los combustibles fósiles en la contribución al cambio climático”. Sostienen que el aumento de eventos climáticos extremos, como inundaciones repentinas y tormentas severas, hace indispensable fortalecer, y no debilitar, la infraestructura de prevención del país.
Mientras tanto, y en medio de la creciente presión pública, la administración presidencial ha anunciado sus próximos pasos. Se informó que el presidente “avanza con los planes para desarrollar una nueva base de datos nacional”.
El objetivo de este sistema será ofrecer “estimaciones precisas del riesgo de inundaciones repentinas en todo el país”. Sin embargo, los manifestantes consideran que esta medida, aunque bienvenida, es insuficiente y llega tarde. Insisten en que la prioridad debe ser restituir los fondos y fortalecer las capacidades operativas de las agencias ya existentes.


































