El Presidente Donald Trump llegó a Texas este viernes para observar de primera mano la devastación causada por las inundaciones catastróficas, en una visita que ha puesto de relieve la contradicción entre la masiva respuesta federal y sus promesas pasadas de eliminar a FEMA, la agencia que la lidera.
Trump aterrizó en San Antonio y se dirigió a Kerrville, el epicentro de un desastre que ha dejado más de 120 muertos y más de 170 desaparecidos. Su agenda incluye un recorrido aéreo por las zonas más afectadas y reuniones con el Gobernador Greg Abbott, los senadores John Cornyn y Ted Cruz, así como con rescatistas y familias de las víctimas.
Desde que ocurrió la tragedia el 4 de julio, Trump ha evitado hablar de sus planes para desmantelar FEMA, calificando el desastre como un “evento de una vez cada 200 años”. En una reunión de gabinete esta semana, elogió la rápida respuesta federal, un marcado contraste con su retórica de campaña.
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Cuando se le preguntó a la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, si la Casa Blanca seguía planeando cerrar la agencia, su respuesta fue ambigua: “El presidente quiere asegurar que los ciudadanos estadounidenses siempre tengan lo que necesitan… si esa asistencia proviene de los estados o del gobierno federal es una discusión política que continuará”.
La Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien supervisa a FEMA, también reflejó esta dualidad. Describió escenas desgarradoras en Camp Mystic y elogió la respuesta, pero recordó la visión de la administración: “Nosotros, como gobierno federal, no gestionamos estos desastres. Lo hace el estado”.
En medio del debate político, los residentes locales ofrecen su perspectiva. Darrin Potter, residente de Kerr County, reconoció que las alertas tempranas podrían mejorar, pero advirtió que una evacuación masiva en la zona, con una sola carretera de dos carriles, podría haber sido aún más mortal. “Si hubieras evacuado a las 5 de la mañana, toda esa gente habría sido arrastrada por el agua en esta carretera”, opinó.
Mientras el presidente recorría la zona, el Gobernador Abbott anunció que el gobierno federal amplió la Declaración de Desastre Mayor. Ahora, los condados de Burnet, Kerr, San Saba, Tom Green, Travis y Williamson son elegibles para recibir Asistencia Individual de FEMA, un paso crucial para la recuperación de las familias afectadas.


































