El presidente de la Cámara de Representantes de Texas, Dustin Burrows, anunció este martes que la cámara intentará reunirse por última vez en esta sesión especial el viernes por la mañana. Advirtió que, si no se logra el quórum debido a la ausencia de los demócratas, el gobernador Greg Abbott convocará de inmediato a una segunda sesión especial, en una escalada de la ya tensa crisis política que paraliza al estado.
Burrows informó a los miembros presentes que Abbott está “comprometido a convocarnos una y otra y otra vez hasta que nuestro trabajo esté hecho”, dejando claro que el liderazgo republicano no cederá en la disputa. Esta amenaza de sesiones especiales “sin fin” busca agotar la resistencia y los recursos financieros de los demócratas.
La Cámara de Representantes no ha podido sesionar por noveno día consecutivo. La mayoría de los demócratas abandonaron el estado el 3 de agosto para romper el quórum y bloquear la votación de un polémico mapa de redistribución de distritos, impulsado por el presidente Trump, que podría dar a los republicanos cinco escaños adicionales en el Congreso. Los demócratas argumentan que el mapa es una forma de supresión de votantes que diluye el poder de las minorías.
También te puede interesar: Fort Bliss el mayor centro de detención en Texas
Mientras tanto, Burrows confirmó que el Departamento de Seguridad Pública (DPS) continúa visitando las casas de los miembros ausentes en un intento de ejecutar las órdenes de arresto civil, aunque estas no tienen validez fuera de Texas. El mensaje del presidente de la cámara para sus colegas fue directo: “Es hora de volver a casa y ocupar sus asientos”. La actual sesión especial debe terminar a más tardar el 19 de agosto, pero el poder del gobernador para convocar nuevas sesiones hace que el fin del enfrentamiento sea incierto.


































