El cantante Ernesto Barajas, vocalista del grupo Enigma Norteño, fue asesinado este martes en la ciudad de Zapopan, Jalisco. Según la policía local, dos hombres llegaron en motocicleta y dispararon varias veces contra él dentro de un estacionamiento. En la agresión también murió otro hombre y una mujer resultó herida en la pierna, por lo que permanece hospitalizada bajo resguardo policial.
Además, la Fiscalía de Jalisco informó que inició una investigación para esclarecer el crimen. El organismo aseguró que desde el momento en que se confirmó el fallecimiento se desplegó personal de campo y ministerial. Autoridades no han revelado posibles líneas de investigación, aunque recordaron que varios intérpretes de narcocorridos han sido víctimas de violencia en los últimos años, lo que genera preocupación en la industria musical regional.
También te interesa leer: Tráfico ilegal de mercurio proviene de México
Por otra parte, Enigma Norteño cuenta con más de cuatro millones de oyentes mensuales en Spotify. El grupo ha interpretado canciones dedicadas a líderes criminales como Nemesio Oseguera, del Cártel Jalisco Nueva Generación, y “Los Chapitos”, hijos de Joaquín “Chapo” Guzmán. Estas composiciones han generado controversia en México por presunta apología del delito y su relación con figuras del narcotráfico.
El asesinato de Barajas ocurre en un contexto de creciente tensión entre el mundo musical y el crimen organizado. En mayo, cinco integrantes del grupo Fugitivo fueron encontrados sin vida en hechos similares. En julio de 2023, el propio Barajas habría recibido amenazas del CJNG antes de una presentación en Baja California. Su muerte refuerza el debate nacional sobre la violencia contra artistas ligados al género de narcocorridos, la censura a este tipo de música y el poder cultural que estas canciones mantienen entre jóvenes y comunidades del norte del país.