El gobierno colombiano confirmó este lunes el asesinato de José Manuel Sierra, alias “Zarco Aldinever”, número dos de la disidencia FARC Segunda Marquetalia. Según el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, el crimen fue perpetrado por el ELN en territorio venezolano. La disputa estaría relacionada con el narcotráfico, tras el robo de un cargamento de cocaína entre carteles rivales. El hecho ocurrió cerca de la frontera colombo-venezolana, aunque no se precisó la fecha exacta. Zarco, quien llevaba más de 30 años vinculado a las FARC, era una figura clave en la estructura criminal.
Por otro lado, la muerte de Aldinever ocurre en medio de investigaciones sobre el magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay. Uribe, precandidato presidencial, falleció tras ser atacado a tiros en Bogotá el 7 de junio. Seis personas están detenidas por el caso, incluido un menor de 15 años. Según inteligencia militar, la Segunda Marquetalia es una de las principales sospechosas. Esta organización, liderada por Iván Márquez, rearmó a unos 2.000 combatientes tras incumplimientos al acuerdo de paz de 2016. El ministro Sánchez aseguró que hay conexiones entre los autores del ataque y el cartel.
También te ineteresa leer: Falleció Miguel Uribe a dos meses de su atentado
Sin embargo, la violencia entre grupos armados sigue creciendo en la región. Zarco Aldinever era considerado un actor estratégico dentro de la Segunda Marquetalia. Su historia comenzó en 1990, cuando se unió a las FARC a los 14 años. En 2019 reapareció junto a otros excombatientes anunciando su rearme. Denunciaron incumplimientos del Estado colombiano al acuerdo de paz. Ahora, su muerte evidencia la fragmentación y rivalidad entre organizaciones criminales en la frontera.
En conclusión, la eliminación de líderes como Zarco no resuelve el problema de fondo. Las tensiones entre carteles y disidencias siguen alimentando el conflicto. El ministro Sánchez reiteró que las autoridades no descansarán hasta capturar a todos los responsables del magnicidio de Uribe. Ofrecieron una recompensa de 3 mil millones de pesos por información clave. Sin embargo, la crisis en la región requiere soluciones integrales para desmantelar estas estructuras criminales.