Las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos escalaron tras la llegada de siete buques de guerra norteamericanos al sur del Caribe. Según funcionarios de Washington, la operación busca enfrentar a los cárteles de la droga latinoamericanos, en especial aquellos vinculados a organizaciones mexicanas y venezolanas. Sin embargo, Caracas ha denunciado ante la ONU lo que considera una amenaza directa a su soberanía.
Además, el presidente Donald Trump aseguró que está dispuesto a usar “todos los elementos del poder estadounidense” para frenar el tráfico de drogas. Parte de la misión incluye un submarino nuclear y buques como el USS San Antonio, USS Iwo Jima y USS Fort Lauderdale, que transportan más de 4.500 militares, incluidos 2.200 infantes de marina. Washington también desplegó aviones espías P-8 para recolectar información en aguas internacionales.
También te interesa leer: Gobierno de Maduro rechaza acusaciones del jefe del Comando Sur sobre narcotráfico y corrupción
Por su parte, el presidente Nicolás Maduro criticó las maniobras y ordenó reforzar la seguridad en la frontera con Colombia. Su gobierno anunció el despliegue de 15.000 soldados en la zona y convocó a los grupos de defensa civil para entrenamientos semanales. Caracas considera que Estados Unidos busca justificar una intervención militar disfrazada de campaña antidrogas.
En la ONU, el embajador venezolano Samuel Moncada acusó a Washington de violar la Carta fundacional del organismo. Mientras tanto, la Casa Blanca insiste en que varios países del Caribe respaldan la operación. Analistas advierten que la situación eleva la tensión regional y podría reactivar un escenario de confrontación que recuerda a la Guerra Fría.