El gobierno de EE.UU. anunció restricciones de visas contra funcionarios relacionados con un programa cubano que envía médicos al exterior. Según el secretario de Estado, Marco Rubio, estas medidas buscan detener lo que calificó como “trabajo forzado”. El Departamento de Estado ya revocó las visas de Mozart Julio Tabosa Sales, del Ministerio de Salud de Brasil, y Alberto Kleiman, exfuncionario de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Rubio señaló que otros afectados son de África, Cuba y Granada.
Por otro lado, el gobierno cubano ha rechazado las acusaciones estadounidenses. La subdirectora de Asuntos Estadounidenses de Cuba, Johana Tablada, afirmó que estas medidas tienen motivaciones políticas. “La cooperación médica de Cuba continuará”, declaró en X. Además, criticó las prioridades de Rubio, señalando su apoyo al conflicto israelí-palestino y su hostilidad hacia programas de salud global. Líderes caribeños también han defendido la iniciativa, negando explotación laboral.
También te interesa leer: EE. UU. crea nueva tarifa de visa de $250
Asimismo, el ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, respaldó el programa “Más Médicos”. Aseguró que no cederán ante las presiones de EE.UU., a las que calificó de “ataques irrazonables”. Este programa, creado en 2013, contó con participación cubana hasta 2018. Rubio acusa al régimen cubano de usarlo para enriquecerse, mientras priva a los ciudadanos de atención médica esencial. Insistió en que los países deben pagar directamente a los médicos.
Finalmente, estas acciones reflejan la política de línea dura de Trump hacia Cuba. En febrero, amplió las restricciones de visas para funcionarios vinculados al programa médico. Este ha operado desde 1959, enviando profesionales a todo el mundo. Para Washington, se trata de una fuente de ingresos que beneficia solo a las autoridades cubanas. Sin embargo, críticos ven estas sanciones como un intento de dañar económicamente a la isla.


































