Las autoridades de Juneau, la capital de Alaska, emitieron este martes una orden de evacuación para más de 1,000 residentes y negocios ante una inminente inundación catastrófica, provocada por la ruptura de una cuenca glaciar.
El fenómeno, que se ha vuelto recurrente en los últimos veranos, ocurre cuando el glaciar Mendenhall, que actúa como un dique de hielo natural, cede ante la presión del agua de deshielo acumulada en la cuenca adyacente, conocida como Suicide Basin. Esto libera miles de millones de galones de agua de forma repentina hacia el río Mendenhall.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha emitido una advertencia de inundación, anticipando que el río alcanzará su punto máximo el miércoles por la tarde. Se espera que los niveles de agua superen el récord histórico de 2023, llegando a una etapa de “inundación mayor”. La meteoróloga del NWS, Nicole Ferrin, afirmó que, según toda la información disponible, este será un nuevo récord.
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El jefe de emergencias de la ciudad, Ryan O’Shaughnessy, instó a los residentes en la zona de evacuación a ejecutar sus planes de forma calmada pero inmediata. La ciudad ha abierto un refugio de emergencia y ha instalado 4 kilómetros de barreras HESCO temporales para proteger cientos de propiedades. Las autoridades también han advertido al público que se mantenga alejado de las orillas del río, ya que el caudal podría ser tan potente como la mitad de las Cataratas del Niágara.
Este tipo de inundaciones, que ocurren desde 2011, se han intensificado debido al retroceso de los glaciares a causa del cambio climático. Los científicos prevén que el fenómeno continúe durante décadas, mientras el glaciar siga actuando como un dique inestable.